El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como una “gran reunión” el encuentro de más de tres horas que mantuvo ayer con su homólogo chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca, donde ambos abordaron las disputas comerciales, la Inteligencia Artificial, Taiwán, la seguridad y la guerra en Irán.
“Gran reunión. Gracias”, dijo el magnate a la prensa, cuando despidió a Xi tras las conversaciones a puerta cerrada. La visita tuvo como objetivo reducir las fricciones entre las dos mayores potencias económicas del mundo, cuya relación ha estado marcada por diferencias sobre aranceles, tierras raras, tecnología, Taiwán e Irán.
- El Dato: La cadena CNN denunció que la Casa Blanca negó el acceso a dos de sus corresponsales a la llegada del líder chino, Xi Jinping, para una cena de Estado con Donald Trump.
Antes de las conversaciones, Xi Jinping llamó a mantener la competencia entre ambas naciones dentro de límites que impidan una confrontación.
“China y los Estados Unidos no deben cruzar la línea del conflicto y la confrontación”, afirmó. El mandatario sostuvo que ambos gobiernos necesitan fortalecer la comunicación y cooperar con sinceridad, sin que sus diferencias desemboquen en una lucha en la que una parte tenga que imponerse a la otra.
Xi Jinping señaló que los intereses de ambos países están profundamente relacionados y consideró que existe un amplio espacio para colaborar. También planteó que las fuerzas armadas mantengan contactos regulares y mejoren los mecanismos destinados a prevenir crisis.
El líder chino insistió además en que las dos potencias pueden evitar la llamada trampa de Tucídides, concepto utilizado para describir el riesgo de enfrentamiento cuando una potencia en ascenso desafía la posición de otra ya establecida.
- 11 años que Xi Jinping no iba a EU en visita de Estado
OTRO FRENTE DEL DIÁLOGO. En tanto, la Inteligencia Artificial ocupó un lugar central durante la visita. Xi Jinping propuso que el desarrollo de esta tecnología permanezca bajo control humano, mientras el republicano defendió la ventaja que, a su juicio, mantiene Estados Unidos frente a China.
“Tenemos tanto la capacidad como la responsabilidad de (...) garantizar que el desarrollo de la IA esté siempre bajo control humano”, sostuvo Xi. El presidente chino dijo que ambos países son líderes en este campo y tienen la responsabilidad de desarrollar y administrar la tecnología para el bien común, de modo que sirva al bienestar de las personas.
Donald Trump señaló antes del encuentro que la Inteligencia Artificial sería uno de los “temas apremiantes” de las conversaciones, junto con la seguridad y la tecnología. Horas antes escribió en redes sociales que quería “dejarla exactamente donde está”, en referencia al desarrollo del sector.
El estadounidense rechazó frenar ese avance porque consideró que su país conserva una posición de ventaja frente a China. Directivos de compañías como Anthropic y OpenAI plantearon previamente la necesidad de establecer medidas ante los riesgos asociados con sistemas cada vez más potentes.
- El Tip: Trump se jactó de la riqueza reunida para la cena. Jeff Bezos aporta un patrimonio de 369 mdd, según Forbes.
Las conversaciones preliminares celebradas el domingo entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y su homólogo chino, He Lifeng, incluyeron la posibilidad de establecer un canal para abordar preocupaciones relacionadas con esta tecnología.
Asimismo, Xi Jinping aprovechó su intervención para pedir condiciones equitativas para las compañías de su país en territorio estadounidense. Aseguró que China mantiene abiertas sus puertas a las firmas estadounidenses interesadas en invertir y hacer negocios.
Donald Trump, por su parte, destacó la relación personal que mantiene con el líder chino y aseguró que ambos han construido una “amistad verdaderamente extraordinaria” basada en el respeto mutuo y en los intereses de sus respectivos países.
LAS DIFERENCIAS. De acuerdo con la agencia estatal china Xinhua, el mandatario chino pidió al magnate que Washington mantenga una postura contraria a la independencia de Taiwán y actúe con prudencia sobre el tema.
Xi Jinping sostuvo que la posición de Pekín sobre la unidad nacional y la integridad territorial es clara y pidió sentar bases sólidas para la cooperación entre ambos países.
La posición estadounidense se basa en la ley de 1979 que regula sus relaciones con Taiwán. Washington no reconoce a la isla como un Estado soberano, pero tampoco acepta la soberanía de la República Popular China sobre ella. Esa política le ha permitido mantener vínculos con Taipéi y suministrarle armamento.
Por otra parte, la guerra en Irán apareció también entre los asuntos sensibles. Medios estadounidenses, con base en fuentes anónimas, han señalado que Pekín proporcionó información de inteligencia a Teherán para ataques contra fuerzas estadounidenses.
Xi Jinping insistió, en ese contexto, en la necesidad de conservar abiertos los canales entre las fuerzas militares para reducir el riesgo de una crisis entre las dos potencias.
Después de la reunión, Donald Trump acompañó a Xi Jinping por los jardines de la residencia presidencial y le mostró el nuevo helipuerto y las obras de construcción de un salón de baile.
Por su parte, Melania Trump y Peng Liyuan visitaron el Museo Nacional de Arte Asiático del Instituto Smithsonian.
Por la noche, Donald Trump ofreció una cena de Estado en la Casa Blanca, a la que fueron invitados dirigentes empresariales y representantes del sector tecnológico estadounidense.
La llegada de Xi Jinping también estuvo acompañada por protestas frente a la Casa Blanca, donde decenas de manifestantes mostraron pancartas con mensajes como “Xi Jinping, no eres bienvenido” y “Libertad para el Tíbet”.
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