Manual para entender el enfrentamiento actual en Gaza e Israel

Conflicto Israel - Hamas: Cese al fuego... Y todo sigue igual

Segunda parte: Hamas

Bombero israelí acude a una zona bombardeada por Hamas en Ashkelon,  en Israel,  el pasado 11 de mayo.
Bombero israelí acude a una zona bombardeada por Hamas en Ashkelon, en Israel, el pasado 11 de mayo.Foto: AP
Por:
  • Gabriel Morales Sod

El enfrentamiento entre Israel y Hamas, que dejó 227 palestinos y 12 israelíes muertos, al igual que las tres rondas anteriores no cambió en mucho el panorama en la región. Hamas seguirá en el poder en Gaza y, a pesar del daño a su infraestructura de guerra, volverá a tener la capacidad de atacar a Israel en unos cuantos meses. Gaza seguirá sufriendo el bloqueo israelí y los palestinos sin un Estado. En realidad, como bien lo saben tanto los líderes de Hamas como de Israel, ninguna operación militar podrá alterar el equilibrio de manera contundente. Ni israelíes ni palestinos irán a ningún lado.

En respuesta a la desinformación que recorre las redes sociales, esta serie de artículos pretende, de manera sincrética, analizar los motivos y objetivos de cada uno de los actores involucrados. Esta segunda parte se enfoca en Hamas, la organización palestina terrorista que se transformara hace dos décadas en partido político y que ocupa hoy el poder en Gaza ¿Qué motivó a Hamas a lanzar ataques en contra de la población civil israelí a sabiendas de que la respuesta causaría docenas de muertes de sus propios civiles y el resquebrajamiento de su ya de por sí frágil economía?

Daniel trabaja como reportero de guerra para una de las cadenas mediáticas más prominentes en el mundo árabe. La semana pasada, las fuerzas aéreas israelíes bombardearon y destruyeron el edificio en donde se encontraban las oficinas de la AP y Al Jazeera, donde Daniel trabajó hace algunos años. El Ejército israelí sostiene que el edificio era una pantalla para proteger infraestructura militar de Hamas y, por lo tanto, un blanco legítimo: “Yo he estado dentro del edificio; la televisión habló mucho de los medios de comunicación que se encontraban ahí, pero en realidad es un edificio gigantesco con cientos de cuartos, de los cuales sólo una parte muy pequeña era prensa internacional. Como reportero en Gaza lo mejor es no preguntar, no saber en realidad qué pasa, porque tu vida corre riesgo. Es muy probable que si Israel tomó la decisión de bombardear, a pesar de la imagen negativa que tendría en la prensa internacional, es porque había buena inteligencia, además de que Israel llamó a los inquilinos para avisarles que salieran, una hora antes del bombardeo”. Al igual que en este edificio, Hamas ha establecido una infraestructura militar que recorre las calles de casi todas las ciudades en Gaza. Hospitales, escuelas y edificios habitacionales son parte de una red, conectada por túneles subterráneos, diseñados para atacar a Israel.

Desde la década de 1980 la sociedad palestina ha estado dividida en dos principales facciones políticas. La hoy llamada autoridad palestina, que gobierna Cisjordania y que negociara con Israel los Acuerdos de Oslo, y Hamas, un grupo terrorista que lanzó una campaña de atentados para detener el proceso de paz en la década de 1990 y que se convirtió paulatinamente en un movimiento político hasta tomar el poder de Gaza en 2006. Estas dos facciones tienen distintas visiones y planes estratégicos para la liberación palestina. Mientras la AP tiene una estrecha cooperación con Israel e inició conversaciones de paz repetidamente hasta el último intento en 2013, Hamas ve en la lucha armada su única herramienta. Las tensiones entre estas dos facciones han polarizado a la sociedad palestina, evitando un frente unido.

Los últimos años han sido particularmente difíciles para Hamas, el bloqueo israelí, el mal manejo de la economía y la crisis del Covid pusieron a la organización en una posición difícil. Por primera vez en años comenzaron a escucharse voces dentro de Gaza que mostraron su hartazgo con la política de Hamas, que hasta el momento sólo ha traído muerte y destrucción a su población.

Esta semana debieron haberse celebrado, por primera vez desde 2005, elecciones en los territorios palestinos. Para Hamas ésta era su oportunidad para tomar el poder y salir de las fronteras de Gaza. Sin embargo, la AP e Israel, temerosos de una posible victoria de Hamas, pusieron obstáculos, aplazando las elecciones de manera indefinida. Al mismo tiempo, comenzaron enfrentamientos entre la policía israelí y los palestinos en el Este de Jerusalén y en el Monte del Templo, el tercer lugar más sagrado para el Islam. Hamas tomó entonces la decisión de atacar a Israel. Su objetivo: declararse como el único defensor del pueblo palestino, ejercer su influencia fuera de las fronteras de Gaza y forzar a Israel a negociar concesiones. Las consecuencias: docenas de muertos palestinos, muchos de ellos civiles.

Mientras Hamas siga en el poder los prospectos de paz para la región son pocos. Los bombardeos a blancos civiles israelíes podrán aumentar su popularidad y garantizar su permanencia en el poder, pero sus misiles son incapaces de conseguir una solución verdadera. Para los líderes de Hamas la muerte de sus civiles es sólo un costo secundario en camino a la liberación; una liberación idílica que sólo existe en el imaginario de una población azotada por bombardeos y pobreza.