En el Mercado de la Nueva Viga, ubicado en la alcaldía Iztapalapa, las personas recorren los pasillos y buscan los mejores productos del mar para este fin de semana; sin embargo, compradores, comerciantes y trabajadores reconocen que no hay tanta gente como en otros años, aunque los precios sí han aumentado hasta en 30 por ciento en comparación con la temporada de 2025.
Ricardo Montes camina con un par de cajas llenas con mojarras y camarones suficientes para el consumo de su familia de 16 integrantes, aunque se ve contento, no duda en comentar a La Razón que este año tuvo que disponer de un monto superior al de hace un año para comprar sus alimentos. Sus compras de este 2026 ascendieron a alrededor de 5 mil pesos, cuando el año pasado gastó un poco más de 3 mil 800 pesos; es decir, un incremento del 30 por ciento, por lo que aseguró, sí observó un alza importante en el gasto para la vigilia.
- 450 pesos es el precio máximo de los productos vendidos
Rosa, una madre de familia, afirmó que pese a que ve un aumento en los precios, no se comparan con los costos que ostentan las tiendas de autoservicio, las cuales, afirmó, sí tienen costos exorbitantes.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) destacó en un estudio de mercado que los precios de los productos de mar durante esta temporada tendrían un aumento considerable; por ejemplo, el costo del camarón crudo lo anticipaban entre los 325 y hasta los 499 pesos por kilogramo (kg); el camarón pacotilla desde los 315 y hasta los 394 pesos; la mojarra entre 150 y hasta 164 pesos; el huachinango desde los 300 y los 365 pesos.
En un recorrido por las instalaciones y pasillos de este mercado, uno de los más importantes a nivel nacional, este diario constató que si bien el costo de pescados y mariscos no ascendió a lo estimado por la Anpec, de acuerdo con algunos comerciantes sí hubo aumentos respecto a 2025.
- 4.63 por ciento fue la inflación en la primera quincena de marzo
Ramón, locatario de este mercado, dijo que si bien había mucha gente buscando adquirir productos del mar durante este Jueves Santo, la cifra de personas no se compara con las observadas en otros años.
Mencionó que, en 2025, alrededor del mediodía la gente se aglomeraba entre pasillos y el perímetro del mercado de pescados y mariscos; sin embargo, en esta ocasión el escenario fue diferente, la gente sólo se amontonaba en algunos puestos, pero no en la misma proporción que los años previos, “sí hay una diferencia, sí, puede ser el precio, pero también es que la gente ya casi no cumple con las tradiciones”, sostuvo en entrevista.
Entre los precios anunciados en la Nueva Viga se encontró que el kilo de la mojarra se vende entre los 75 y 90 pesos; el camarón en 150 pesos; camarón de pacotilla cocido desde 200 hasta 250 pesos; los ostiones entre 120 y 200 pesos; el filete de huachinango, 180 pesos; filete de róbalo, 160 pesos, la tilapia, 150 pesos; y el kg de pulpo hasta en 450 pesos, entre otros.
Yosuky Romero tiene 26 años y desde hace 15 se dedica, sólo en Semana Santa, a limpiar y filetear pescado en La Nueva Viga. La joven contó a La Razón que el oficio es herencia de su abuela paterna quien les enseñó a sus papás, tíos y ahora también primos y sobrinos a trabajar; hoy en día lo hacen en uno de los puestos autorizados para realizar la labor, “lo hacemos como una tradición, porque mi abuelita ya no está, sólo es en Cuaresma”.
Aseguró que este año llegó poca gente a adquirir pescados y mariscos, lo notó porque la cantidad de productos que limpió fue menor. Ayer le tocaron sólo 100 kilos, mientras que en otros años llegó a ser el doble o más, “en años pasados había muchísima gente, hay poca gente los días miércoles, pero el día de hoy jueves dijimos ‘se va a componer, va a haber bastante’, pero en realidad hubo la mitad de lo que normalmente hay”.
Alicia Gordillo, mamá de Yosuky Romero, dijo que ayer llegaron desde las dos de la mañana y hasta las cinco de la tarde. Ella tiene más de 25 años ejerciendo el oficio y coincidió con su hija en que quizá la baja afluencia de consumidores es por el cambio en las tradiciones, la gente también prepara otro tipo de alimentos, dijo.
Yosuky Romero destacó también que la Profeco sí se hace presente en esta temporada, a los fileteros autorizados les fijan el precio para limpiar, actualmente, lo máximo es 20 pesos por kilogramo, pero hace un año era de 25 pesos, y mencionó que realizar la labor sin tener autorización, podría generar multas.
“Se cobra por kilo, ya que la Profeco viene a visitarnos y ellos nos dan un precio aproximado para la limpieza y también el máximo. No se puede exceder de tal precio… Ahorita se está cobrando 20 pesos. El año pasado se estuvo cobrando en 25 el kilo y hubo bastantito, pero ahorita que ya hay poca gente se está cobrando de a 15 pesos el kilo”, indicó.
RESPALDAN. Durante el recorrido, este diario constató que hay verificadores de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) quienes traen consigo una báscula itinerante, previamente calibrada y ayudan a las personas a revisar si los productos que compraron pesan lo solicitado, en caso de no ser así, los acompañan hasta el comercio para hacer el reclamo del gramaje faltante; además revisan que los establecimientos tengan una calibración adecuada en sus básculas.