Amplía cobertura de revisión, afirma

ASF precisa los alcances de su nuevo modelo de fiscalización integral

Nuevo modelo representa una evolución metodológica de la ASF a la altura de las mejores prácticas internacionales en materia de auditoría gubernamental

Aureliano Hernández Palacios, titular de la Auditoría Superior de la Federación. Foto: Cortesía

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) precisó que el nuevo modelo de fiscalización integral representa una evolución metodológica que sitúa a la ASF a la altura de las mejores prácticas internacionales en materia de auditoría gubernamental.

Afirmó que se trata de un proceso técnico, planificado y robusto, que integra en un solo ejercicio de revisión exhaustiva el cumplimiento legal de la totalidad del gasto público, la gestión financiera y el desempeño de los proyectos y programas de cada ente revisado.

La ASF sostuvo que el nuevo modelo amplía sustantivamente la cobertura de revisión. Anteriormente, una dependencia podía ser objeto de la revisión de solo algunas obras en particular; con el esquema integral se revisarán todas las obras, programas o proyectos de esa dependencia, es decir: la revisión de la totalidad del gasto de manera consolidada.

Las instalaciones de la Auditoría Superior de la Federación, en una fotografía ilustrativa. ı Foto: Cortesía

Por otra parte, el número de auditorías por ente no equivale al alcance de la revisión. En el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), por ejemplo, el esquema anterior contemplaba 33 auditorías sobre temas específicos, lo que implicaba revisar únicamente 33 muestras acotadas de su operación. La auditoría integral, en cambio, no se limita a esos temas: revisará la totalidad de los ingresos, el gasto, los contratos, las inversiones y el desempeño de la empresa y sus filiales. Un solo informe integral no significa menos fiscalización, sino una revisión que abarca el universo completo de la actividad del ente, y no una selección de casos.

La ASF destacó que, por primera vez, todas las dependencias federales serán fiscalizadas. Al concentrar el trabajo en revisiones integrales, se reducen trámites administrativos redundantes y se incrementa de forma sustantiva el alcance de la fiscalización.

El propósito de este cambio es claro: en lugar de auditar una muestra acotada de proyectos, se auditará la integralidad del gasto y la operación de cada ente público. La fiscalización deja de basarse en muestras parciales para abarcar la totalidad de la actividad revisada. Se revisará a todos, y se revisará todo.

cehr

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