En una carta enviada a la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), tres organismos representantes del sector empresarial mexicano solicitaron que las exportaciones mexicanas no sean gravadas con aranceles de 10 por ciento, luego de que Estados Unidos señalara que México no ha hecho lo suficiente para combatir el trabajo forzoso, y consideraron que son “injustificados y desproporcionados”.
“Los aranceles propuestos por la USTR son injustificados y desproporcionados con respecto a los posibles daños causados por la importación de mercancías fabricadas con trabajo forzoso desde México”, agregaron.
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin) y el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index) añadieron que, en el país, tanto el sector al que representan como el Gobierno federal sí tienen como prioridad combatir el trabajo forzoso y han realizado acciones concretas para combatirlo.
Los organismos acotaron que no hay algún hallazgo o prueba concreta de que empresas o productos utilicen a México como plataforma para burlar las leyes estadounidenses, “ante la ausencia de tal evidencia, un remedio arancelario estaría desconectado del supuesto daño y correría el riesgo de interrumpir las cadenas de suministro norteamericanas que sí cumplen con la normativa”.
Apenas en junio, el Gobierno estadounidense propuso un arancel de 10 por ciento a mercancías mexicanas por falta de medidas para evitar la importación de artículos elaborados con trabajo forzoso.
En ese momento, Jamieson Greer, titular de la USTR, dijo que algunos países han implementado medidas iniciales para prevenir el trabajo forzoso, como sucede con México y Canadá, pero las acciones no son suficientes y que era necesario que realizaran más acciones para no “fomentar ni perpetuar” el trabajo forzoso a nivel mundial.
