GACM respalda los contratos y defiende construcción de NAIM

GACM respalda los contratos y defiende construcción de NAIM
Por:

El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) aseguró que cuenta con un mecanismo de financiamiento sólido para la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), lo que permitirá continuar con el cumplimiento de sus obligaciones respecto a la construcción de la obra hasta el último día de la actual administración, aseguró el director general del organismo, Federico Patiño.

En conferencia, Patiño Márquez dijo que se cumplirán con todos los contratos que el actual gobierno adquirió y explicó que hasta el momento se han desembolsado 60 mil millones de pesos y aún se tienen comprometidos 170 mil millones de pesos más; cifra que representa 60 por ciento del total de la obra a través de procesos licitatorios (de los cuales, algunos de los concursos ya fueron licitados).

“La actual administración, a través del GACM, honrará todos sus compromisos adquiridos con noticia de la ejecución del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, hasta el último día de su mandato constitucional, el 30 de noviembre”, comentó.

De la misma manera, ahondó en que el gasto no recuperable, que es la cifra que los contratistas tendrán que resarcir a sus proveedores, ascenderá a entre 40 y 45 mil millones de pesos, aproximadamente; sin embargo, el director del Grupo Aeroportuario señaló que será hasta que revisen cada uno de los contratos cuando puedan oficializar dicha cifra.

Al referir que la obra cuenta con un avance general de 32.2 por ciento, la autoridad aeroportuaria reiteró que incluso cuando la decisión de cancelar la construcción del NAIM es casi oficial, el GACM, al contar con la concesión del inmueble, debe cumplir a cabalidad con los tiempos y las formas estipuladas en los contratos, por lo cual las obras deben continuar de manera habitual.

“En cuanto a las obras que se desarrollan, se tendrán que seguir de acuerdo con la Ley; posteriormente, una vez que se suspendan los trabajos de este aeropuerto, se tendrá que limpiar el sitio; eso no lo determinaremos nosotros”, expuso.

Explicó además que si en dado caso se le revoca la concesión del aeropuerto, al GACM, lo que procedería, a través de la Ley de Aeropuertos, es que se indemnice al concesionario, que en este caso sería por un monto de 60 mil millones de pesos, que equivalen al monto invertido hasta el momento.

Por otra parte, Federico Patiño aseguró que las inversiones por 36 mil millones de pesos que realizaron las Afores y otros fondos de pensiones en el proyecto no corren ningún riesgo, toda vez que tiene un rendimiento, aunado a que se basan en la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA).

“El financiamiento que obtuvimos de las Afores y otros fondos de pensiones por 36 mil millones de pesos tiene un rendimiento y ellos participan del flujo que genera el actual aeropuerto; de los dividendos que genera el actual aeropuerto, un porcentaje va para la Fibra.

“De tal suerte que la Fibra continuará teniendo todos los derechos respectivos, hasta que logren los inversionistas recuperar su inversión y su rendimiento que establece el propio instrumento”, añadió.

Por último, comentó que una vez cancelada la obra, el sitio se tendrá que rehabilitar, aunque eso ya no dependerá de la actual administración.

ASPA PIDE REPLANTEAR PLAN MAESTRO DE SANTA LUCÍA. La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) informó que después de conocer la decisión del próximo gobierno de llevar a cabo Santa Lucía, se requerirá de un replanteamiento total del plan maestro de desarrollo del proyecto.

Lo anterior con la finalidad de lograr que el proyecto cuente con las mejores posibilidades para bajar la saturación del AICM y darle salida a las necesidades de capacidad que exige la demanda.

ORGANISMOS INTERNACIONALES EN CONTRA. Por su parte, Alexandre de Juniac, presidente y director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), comentó que la decisión de cancelar la construcción del nuevo aeropuerto retrasará la construcción de uno nuevo hasta 10 años. “Cancelar el proyecto retrasaría todo entre 5 y 10 años. Es un desastre”, aseguró.