Martes 22.09.2020 - 09:13

La economía se deteriora por salario bajo y consumo: CEESP

La economía se deteriora por salario bajo y consumo: CEESP
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Para el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) no hay indicios de que México tenga que enfrentar una crisis financiera; sin embargo, advirtió que se continúa con un bajo ritmo de crecimiento y una importante precarización en el mercado laboral, reflejada en bajos salarios y altos niveles de informalidad y subocupación.

En su mensaje semanal, sostuvo que comienzan a observarse acciones que podrían mermar aún más la situación de los hogares y repercutir negativamente en el mercado interno, como un repunte en la inflación.

Además, prevé la posibilidad de reducir la deducibilidad de las prestaciones para los trabajadores, que hacen las empresas, elevando los costos de contratación y reduciendo la capacidad de generar nuevos empleos, lo que puede afectar negativamente el nivel de salarios que se ofrecen ante una reducción de demanda de mano de obra.

En opinión del centro empresarial, la preocupación por un paulatino repunte de los precios al consumidor, una moderación en el consumo privado del mercado interno, así como por el debilitamiento del sector exportador, han propiciado un ambiente en el que la perspectiva de los especialistas nacionales y extranjeros apunta hacia un ritmo de avance de la economía menor al que se tenía previsto.

Recordó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que durante el 2016 la economía mexicana crecerá a un ritmo de 2.1 por ciento, lo que significó un ajuste menor, después de la expectativa de un avance de 2.3 por ciento, en su documento previo.

Para 2017, el organismo contempla una modesta aceleración del ritmo de crecimiento para ubicarse en 2.3 por ciento, tres décimas de punto porcentual por debajo del pronóstico anterior.

Asimismo, en la encuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado del Banco de México (Banxico), el promedio del pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el presente año se ajustó a la baja, para ubicarse en 2.13 por ciento, en tanto que para 2017 la expectativa se redujo a 2.36 por ciento.

“Pero no sólo los analistas prevén un menor dinamismo de la economía, los consumidores también anticipan un entorno de debilidad. Los resultados de septiembre muestran que dentro del indicador de confianza del consumidor, donde la percepción acerca de cómo anticipan la situación económica del país dentro de 12 meses se contrajo en 1.1 puntos respecto al mes previo, lo que llevó a este indicador a su nivel más bajo”, expuso el CEESP.

Es por ello que consideró que cumplir los objetivos de reducción del gasto son fundamentales para fortalecer la estabilidad macroeconómica del país.

Sin embargo, también establece la obligación de hacer más eficiente la asignación de los recursos, especialmente en inversión hacia infraestructura, lo que además de enviar señales positivas a los mercados, permitirá hacer más competitiva la planta productiva de México.