Como no podía ser de otra manera, este primer texto debe estar dedicado al acontecimiento deportivo más importante que sucederá en este aún fresquito 2026: el Mundial de Futbol. Hoy nos encontramos exactamente a 154 días para el arranque de la justa mundialista, cuyo partido inaugural será en el Estadio Banorte en la Ciudad de México entre la Selección Mexicana y la de Sudáfrica, por lo que nuestro país se convertirá en la primera nación en cortar el listón de un mundial en tres distintas ocasiones. Desde hoy y hasta ese lejano domingo 19 de julio, cuando un capitán levante el trofeo en Nueva York, todo será mundial, hasta en la sopa.
Sí, es verdad que la opinión crítica coincide que los 13 encuentros otorgados a nuestro país pueden no ser una cantidad “suficiente” tomando en cuenta que con la ampliación de las selecciones participantes son en total 104 encuentros. Es decir, apenas el 10 por ciento del pastel de la máxima competencia deportiva del mundo será para nuestro país. A esto hay que sumarle la gran decepción de muchos aficionados cuando se supo el calendario final que fue acomodado por la FIFA a placer y, claro, México no resultó tampoco muy afortunado, y la expectativa de ver grandes enfrentamientos se diluyeron rápidamente.
Pero tal vez como premio de consolación, la FIFA decidió otorgar a México el partido histórico de una tercera inauguración que se celebrará en el mítico Estadio Ciudad de México, como está bautizado por la FIFA durante la Copa del Mundo. Así que, para evitar confusiones, vayan preparándose para escuchar los nombres de Azteca, Banorte y Ciudad de México, los tres corresponden al Coloso de Santa Úrsula. Además de la apertura, el AKRON o Estadio Guadalajara será sede de un interesante España contra Uruguay, uno de los cinco mejores encuentros en esta fase de grupos.

“El jalón de orejas” a Nahle
En ese sentido, hay que recalcar que derivado del aumento de equipos, esta primera ronda tendrá muchos partidos que se pronostican, lucirán con gradas vacías. Factores como la política exterior del presidente Donald Trump, la restricción de visas, el acoso a los turistas extranjeros por parte de las autoridades estadounidenses, los precios infladísimos por la FIFA son de los factores que han desalentado a muchos aficionados al futbol.
Estados Unidos de América, nuestro vecino incómodo, ha dado un paso firme como la máxima potencia de este planeta, no existe manera, ni en 100 años, para que nuestro país pudiera hacerle frente a un Mundial en solitario. Es así como después de hacer un análisis profundo, tenemos que aceptar que estas “migajas” de la FIFA, son la única opción realista para que México pueda ponerse la etiqueta de anfitrión en una Copa del Mundo y creo nadie se atrevería en estos momentos a despreciar dicha oferta.

