No hay manera de que la política no forme parte del Mundial 2026. La FIFA se encarga de la institucional. Son capaces de cualquier cosa, incluso inventarse un premio por la paz para entregárselo a Donald Trump.
El galardón se creó para el presidente, más que para crear un antecedente para que a partir de ahora, año con año, se entregue un reconocimiento a quienes luchan por la paz, se hizo para echarle una mano a Donald Trump porque no ganó el Premio Nobel de La Paz.
La galardonada fue la venezolana María Corina Machado. Que después de manera inopinada haya decidido cederlo a Trump, es otra cosa. Su decisión fue controvertida y vino a evidenciar el proceso de deterioro por el cual pasa el Nobel de la Paz.

Los pendientes de Marx
La política, en todas sus dimensiones, es una de las formas en que actúa la FIFA. Hay muchos pasajes que todos recordamos en diferentes momentos que evidencian cómo se hace política, y quizá, para decirlo de manera más precisa, la grilla.
En el Mundial 2026 se van a presentar muchas otras formas de hacer política. Seguro habrá momentos en que la FIFA se encargará de ello, nadie se dirá sorprendido y seremos testigos de un nuevo capítulo de lo que sucede cada cuatro años.
Es un enigma lo que pueda pasar también con los equipos que participen en el Mundial, sobre todo aquéllos que representan naciones con quien Trump ha tenido entre enfrentamientos y amenazas. Algunas selecciones “incómodas” podrían jugar en las rondas posteriores en EU, donde se celebrará la parte final del Mundial.
Es un enigma cómo pudiera reaccionar Donald Trump, y más cuando aseguró, más bien amenazó, con aquello de que “el boleto no es la visa”.
La imagen de EU ante el mundo está siendo severamente cuestionada. No es casual que, en la inauguración de los Juegos de Invierno de Milán Cortina, al momento en que apareció el vicepresidente de EU en la pantalla del estadio, fuera severamente abucheado, lo que llevó a opacar el paso de la delegación de su país.
Buena parte de las protestas en EU van a estar dirigidas a Trump y a su política migratoria. En Minneapolis, y en todo el país, no se olvida lo que sucedió con las acciones del ICE que no sólo fue en esta ciudad, sino que es en todo el país. Hay un encono que no cede y no deja de estar presente, vaya usted a saber qué puede pasar en las calles y en la tribuna.
Es cuestión de ver lo que ha pasado en eventos recientes como para presumir que algo inevitablemente va a acabar pasando. Ya veremos cómo reaccionan en todo este contexto los afamados personajes de pantalón largo.
Bajo las condiciones que se viven en nuestro país, los escenarios pueden ser explosivos. La CNTE ha anunciado que si no resuelven sus demandas protestarán en pleno Mundial, no han dicho cómo pero ya la amenaza está en la mesa. Con la Coordinadora es muy difícil saber por dónde irán las cosas, así que algo tendrán que hacer antes de que impidan el paso al otrora Estadio Azteca el día de la inauguración.
Los colectivos de madres buscadoras también han adelantado que van a protestar. Sus razones son de peso, porque a pesar de que en los últimos meses han establecido diálogo con la Secretaría de Gobernación, no significa que les estén resolviendo sus problemas. A esto sumemos que no hay día que no nos aparezca una fosa clandestina, como sucedió con el caso de los mineros.
Resulta paradójico que con la enorme afición que hay por el futbol en México, organizaciones sociales busquen la manera de protestar en medio de la fiesta. Es muy probable que muchos de las y los hijos desaparecidos de las madres buscadoras tengan en el futbol uno de sus mayores gustos, paradójicamente, será también una forma de recordarlos.
El futbol será el espacio para buscar la manera de hacer ver la injusticia que han vivido durante mucho tiempo.
Se va construyendo la otra cara del Mundial.

