GENTE COMO UNO

Los números que ocultan las fosas clandestinas

Francisco Rivas señala algo que también enciende las alertas y es que no se están considerando los hallazgos en las fosas clandestinas. (...) Que las cifras oficiales presenten una caída que no se refleja en la experiencia cotidiana, ni en los reportes periodísticos, (...) es un mal síntoma

Mónica Garza. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Mónica Garza. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: Imagen: La Razón de México

El gremio minero en México está de luto, y justo en el Día del Amor y la Amistad, estados como Sonora, Chihuahua y Zacatecas convocaron a una movilización bajo el lema “Los mineros merecen volver a casa”. Sucede luego de la confirmación del hallazgo de los restos de 5 de los 10 mineros secuestrados en la Concordia, Sinaloa, en la misma semana que el Gobierno federal anunció una reducción en los homicidios del 42 por ciento, entre septiembre de 2024 y enero de 2026.

Se informó que las víctimas diarias de este delito han disminuido de 86.9 a 50.9 y que enero cerró con el nivel más bajo (1,468 asesinatos) desde que existe el registro nacional diario iniciado en 2018.

A juzgar por los hechos, las cifras resultan difíciles de creer…

El anuncio se hizo la misma semana en que el cantante Chuy Montana fue asesinado a balazos en Tijuana, igual que Pablo Ortega Venegas, conocido como Pablo Carreta, empresario y figura local de San Luis Potosí, asesinado junto a otro hombre.

En Veracruz, Raúl Hernández Sánchez, hermano de la exalcaldesa de Mixtla de Altamirano, fue asesinado a balazos la misma semana en Zongolica, mientras que, en Culiacán, un hombre fue encontrado muerto, con señales de violencia, junto a un mensaje escrito en una cartulina.

Ahí mismo, en Culiacán, se encontró el cuerpo sin vida de Sergio Rodolfo Cázares Zambada, sobrino de Ismael El Mayo Zambada y Sinaloa cerró sólo el 11 de febrero con 7 homicidios.

La misma semana que en Morelos fue asesinado a tiros Héctor Meza Maldonado, director de Cultura de Yautepec, y la lista podría seguir por varios renglones más…

Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, me lo resumió sin rodeos: “El problema no es sólo el número, sino la comparación”, porque las cifras oficiales contrastan periodos que no son equivalentes.

Integrantes del colectivo Sabuesos Guerreras hallan cuerpos en Culiacancito, Sinaloa, en foto de archivo.
Integrantes del colectivo Sabuesos Guerreras hallan cuerpos en Culiacancito, Sinaloa, en foto de archivo. ı Foto: Cuartoscuro

“Toman el mes de octubre de 2024 y lo comparan con enero de 2026 y así no se hacen las comparaciones… Se debe comparar el periodo octubre 2024-enero 2026, como un único periodo acumulado, contra octubre 2023-enero 2025, para tener 15 meses contra 15 meses”.

El Observatorio Nacional Ciudadano sostiene que la aparente reducción en los homicidios dolosos podría estar en la clasificación de los delitos, que en México se agrupan por categorías y una de ellas es “Otros delitos que atentan contra la vida y la integridad personal”.

Dicha categoría debería registrar sólo dos tipos muy específicos: Inseminaciones artificiales no consentidas y ayuda o inducción al suicidio, y datos oficiales señalan que en ese rubro se reportan casos diarios.

La hipótesis es que homicidios o muertes violentas podrían estar siendo registrados en ese rubro, en lugar de la categoría de homicidio doloso, reduciendo artificialmente el indicador principal.

Francisco Rivas señala algo que también enciende las alertas y es que no se están considerando los hallazgos en las fosas clandestinas.

“Hasta el sexenio de Enrique Peña Nieto si en una fosa se encontraban por ejemplo 50 cadáveres, se reportaban 50 víctimas de homicidio doloso y una investigación tenía que abrirse por ese delito”.

Al parecer actualmente no ocurre así. Hoy puede haber hallazgos que no se reportan y no se abre la carpeta de investigación por homicidio. Ahí está otra reducción a la cifra final.

Y en el análisis hay una observación más de fondo: el homicidio no es un delito aislado, sino una consecuencia.

“Se mata por disputas de extorsión, narcotráfico, trata, secuestro o robo. Si esos delitos crecen como lo hacen, una caída tan abrupta en homicidios resulta simplemente sospechosa. No imposible, pero sí improbable sin una explicación sólida”, asegura Rivas.

Que las cifras oficiales presenten una caída que no se refleja en la experiencia cotidiana, ni en los reportes periodísticos, ni en la percepción ciudadana, es un mal síntoma.

El 63% de los mexicanos considera inseguro vivir en su ciudad, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi.

Esta misma semana México se posicionó como el país con más ciudades en el ranking de las 50 urbes más violentas del mundo de 2025, en el informe de la organización Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

Son 17 localidades mexicanas incluidas en el listado, donde Culiacán y Ciudad Obregón aparecen en el top 10.

Los números son fríos y pueden modificarse por factores ajenos a una disminución real de la violencia. Cambios de clasificación, ajustes de metodología, registros incompletos o subdenuncia, son algunos de ellos.

Pero la realidad nos alcanza con los hechos, en el dolor y el luto de tantas familias, que no lo leen o lo ven en los medios, es lo que viven, temen y reclaman, todos los días de su vida…

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