Sintieron todos cuando el líder del PAN dijo: “Todo el Partido Acción Nacional nos vamos a volver locos si le ponen un dedo a nuestra gobernadora Maru Campos”. “Si se quieren meter con Maru Campos, se van a meter con todo el Partido Acción Nacional”. Ahora sí que a los del bando morenista les vino la temblorina y el dolor de estómago; pero sinceramente no creo que, por miedo, sino de risa, porque con tan temeraria advertencia del panista lo menos que infundió fue terror. Me comentan que hasta le cantaron la clásica canción de Chico-Che: ¡Uy, qué miedo, mira cómo estoy temblando! ¿Será?
Que dice papi que me había dicho que no, pero sí lo voy hacer, porque me lo merezco. Palabras más o palabras menos fue lo que dijo Andy López Beltran después de renunciar a su cargo partidista para evitar un descalabro mediático en contra de su partido por acusaciones del gobierno estadounidense… perdón, después de renunciar a su cargo partidista para lograr la candidatura morenista a diputado federal por su natal Tabasco. Y es que dijo en entrevistas que tenía un acuerdo con su papá de no participar en nada de política mientras él estuviera presente, pero que fue a decirle oye “ya me toca”: “Evidentemente, no realicé como tal una consulta, pero sí avisé, le platiqué, y él está más que de acuerdo, y le hizo muy feliz, además que mi decisión fuera que voy a iniciar mi carrera política en Tabasco”. Tan chulo el condenándote junior. La pregunta aquí sería: ¿ya te toca qué?, si le metiste mano a todo.
Y hablando de cinismo… El otro que no se mide es el ahora exsenador con licencia Enrique Inzunza, quien además de no medirse al despacharse con la cuchara grande en su natal Sinaloa, tampoco se mide con sus declaraciones, porque eso de salir a decir que confía en las instituciones, y que no le harán nada porque es inocente, es por decir lo menos, una desfachatez. A poco piensa que los gringos lo señalaron por chulo, o por su gran trabajo como servidor público, o por los videos que interpreta frente a su teléfono. ¡Claro que no!, lo señalan porque, como dicen los sinaloenses, es un delincuentazo de siete suelas y, aparte de todo, hampón. Lo mejor sería que sus abogados hablaran por él, así se hunde menos, porque a como va la cosa, sus próximas declaraciones tendrán que ser en inglés. O en español desde un penal de alta seguridad. ¿O no?
En Brasil también se cuecen habas… Fue lo que casi casi dijo el gobierno estadounidense con lo de su anuncio sobre declarar como organizaciones terroristas extranjeras a las bandas criminales del país latinoamericano este próximo 5 de junio. Y con esto se confirma que el país vecino le quiere echar pleito no sólo a México en el tema de la seguridad, sino también a este país, que casualmente es aliado izquierdista de otros cuantos que andan corriendo la misma suerte. Aquí lo importante es que ya con esto se da pie a intervenir de manera aérea, terrestre o marítima el país, además de sancionar bancos que sin saberlo mantengan relación con miembros de estas organizaciones. Ahora bien, lo que nos da a entender es que, si le quieren seguir jugando al “bloque socialista”, les van a dar una dosis de “justicia y libertad” muy al estilo Trump. A ver cómo se ponen las cosas por allá, porque por acá, la cosa está que arde.
Buenos para hacer circo en San Lázaro. El diputado federal morenista Zenyazen Escobar retó a golpes a su colega, pero del ala priista, Carlos Mancilla. Y es que lo que empezó como un pleito de chavitos callejeros, con groserías y retos, terminó en una solicitud de antidoping, ya que según los dichos de este último y a juzgar por las imágenes grabadas en video, el morenista andaba en estado etílico. La realidad es que no sabemos, hasta el día de hoy, si en verdad andaba alcoholizado Zenyazen, pero, eso sí, qué bien actúa, le salió perfecto el personaje de borrachito de pulquería, es más, se merece un Oscar o mínimo un aplauso de pie por parte de toda la comunidad actoral de México y el mundo. ¡Salud!
La última…
El que ya dijo que no lo anden candidateando para Presidente, es el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Dice que su encargo no le permite tener agendas paralelas.
… y nos vamos.
Siguen cerrando las puertas
