Nunca he dedicado dos espacios de análisis visual con el mismo tema, pero es que los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, y yo añadiría y del Vandalismo se presentaron en las instalaciones de las oficinas de la Secretaría de Educación Pública en Av. Universidad, al sur de la ciudad de México el pasado miércoles.
Como si no fuera suficiente el encontronazo que tuvieron en el Centro Histórico con policías quienes terminaron hiriendo a un par de integrantes de quienes se manifestaban y querían ingresar al primer cuadro del Centro para hacer desmanes y continuar el chantaje al Gobierno Federal, y después paralizar Av. Reforma al día siguiente y destruyendo las estatuas gigantes de jugadores de futbol que representaban a países del Mundial de futbol, continuaron con más.
Pensar en la CNTE es tener claro que ese grupo de maestros y maestras vendrán a sacudir nuestra cotidianidad bloqueando avenidas principales, calles, negocios para que ellos pongan sobre la mesa sus necesidades y acuerdos con el Gobierno Federal.
Hoy vuelven a la capital con la amenaza cumplida de volver el 1 de junio y bloquear el Mundial de futbol si es que sus peticiones no son aprobadas, y allí va en juego la educación de las niñas y niños, e incluso parte económica en todo el país.
Ellos quiere un aumento salarial del 100% para compensar la pérdida del poder adquisito debido a la inflación, (como todos), quieren qu ese elimine la Ley del ISSSTE para sus pensiones y se puedan retirar entre los 53 y 54 años y eliminar por completo, lo que queda de la Reforma Educativa.
En pocas palabras, quieren que se les permita todo, incluyendo sus desmanes y sus actos de vandalismo en la Ciudad de México, y en otros estados.
Se creen reyes y ni corona se han ganado, porque solo se han encargado de deteriorar el nivel educativo en nuestro país. Hemos bajado en todas las competencias internacionales educativas.
Siete hombres que se cubren el rostro porque saben que lo que hacen es indebido, es un asalto bronca y cobarde.
No solo tiraron parte del barandal de las oficinas, sino que quitaron del piso un poste para poder derribar los barrotes de metal.
Son ellos los que no combaten la ignorancia, ni pelean porque los niños reciban una educación digna para que salgan adelante, para que terminen preparados intelectualmente y mejorar las condiciones de sus comunidades, de sus estados y eventualmente de su país.
A ellos les importa trabajar poco, ganar mucho, y que se les permita romper vidrios de coches particulares, bloquear avenidas que privan el acceso a servicios médicos (por ejemplo), a que comerciantes pierdan sus ingresos por cientos de hombres y mujeres mediocres e ignorantes, no hay más.
No puede haber alguien que se dedique a educar, sin posibilidad de crear un diálogo y. de contar con un análisis de escenarios para tomar una decisión que beneficie a todos los involucrados.
No.
Ellos actúan como salvajes, analfabetos y groseros.
Lo peor, es que todo se loes permite y el cuento de nunca acabar, es el ejemplo que ven y absorben los pequeños de quienes se dicen “sus profesores” a quienes su padres les piden respetar y obedecer.
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