María Felicia Jiménez, esposa del exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, decidió hacer pública la violencia que, asegura, vivió durante su matrimonio.
Primero difundió videos en los que se observa una agresión física y posteriormente envió una carta a la producción del programa de Azucena Uresti, además de conceder una entrevista al noticiero de Ciro Gómez Leyva, donde explicó las razones que la llevaron a romper el silencio.
Ella misma contó en el noticiero de Ciro cómo, después de hacer públicos los videos de la agresión, tanto la cuenta de X como dos cuentas de Facebook, donde se publicaron los videos, fueron eliminadas.
MÁS SEÑALAMIENTOS
También dijo que escribió a la página del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL), donde Rodríguez Padilla asumiría como director tras dejar la dirección de Pemex, y que esta publicación también fue eliminada, al igual que su acceso a dicha página del Gobierno. La pregunta es: ¿quién tiene la capacidad y puede operar para que se eliminen estas cuentas cuando el contenido no conviene?
Hasta el momento de escribir estas líneas, María Felicia no ha presentado una denuncia formal por violencia intrafamiliar ante la Fiscalía de Morelos, que es lo que corresponde, porque en ese estado se dieron los hechos de violencia, pero la Fiscalía ya ha iniciado una carpeta de investigación por los videos y también puede iniciarla por carpeta de investigación derivada de notas periodísticas. Ahí están la carta a Azucena Uresti y la entrevista a Ciro Gómez Leyva.
En el libro Sin bajar la guardia explico que, para una mujer con recursos y una pareja poderosa, denunciar es mucho más difícil.
En su carta, la agredida contó que tomó una decisión que le costó mucho: denunciar públicamente a su esposo y padre de su hijo menor. Explicó que durante mucho tiempo tuvo miedo de las represalias que pudieran recaer sobre ella y sus hijos, pero decidió hablar no por venganza ni por celos, sino por valentía. Afirmó que lo hizo porque es madre de dos niños y quiere enseñarles que a las personas se les respeta, especialmente a las mujeres, y que cuando una mujer es maltratada debe haber consecuencias.
Relató que al inicio de su relación todo parecía marchar bien, pero con el paso del tiempo comenzaron las humillaciones y descalificaciones. Aseguró que era menospreciada por ser mestiza, migrante, mujer, por no tener contactos importantes en el ámbito político y por aportar menos recursos económicos al hogar que su esposo. Aunque desarrolló una carrera académica, sostuvo que sus logros y su trabajo eran constantemente minimizados.
Durante la gestión de Víctor Rodríguez Padilla al frente de Pemex, María Felicia encabezó el voluntariado de la empresa. Explicó que participó en actividades comunitarias, entregó juguetes en distintas localidades y realizó labores con niñas y niños de los Cendi de Pemex. Sin embargo, afirmó que ese trabajo también era descalificado por su esposo, quien, según relató, decía que el voluntariado existía únicamente para entretener a las esposas.
También señaló que es profesora en la UNAM y en la Escuela Militar de Ingeniería, donde prepara clases y forma a nuevos profesionistas. Sin embargo, aseguró que durante las discusiones era amenazada con perder su empleo, pues, según su testimonio, Rodríguez Padilla le decía que bastaba una llamada telefónica para que eso ocurriera.
En su carta sostiene que ése es precisamente uno de los efectos de las relaciones marcadas por una diferencia de poder: hacer sentir a la víctima que ninguno de sus logros es suficiente y que su trabajo o preparación no tienen valor.
En la entrevista en el noticiero de Ciro Gómez Leyva, María Felicia aseguró que la violencia física ocurrió en tres ocasiones, siendo la primera en 2022 y la más reciente la que quedó registrada en los videos difundidos públicamente. Explicó que, aunque las agresiones físicas no eran constantes, sí existieron diferentes formas de violencia durante la relación, entre ellas violencia psicológica, económica y emocional.
Al ser cuestionada sobre por qué decidió hacer públicos los videos hasta ahora, respondió que durante años tuvo miedo del poder de su esposo y de las posibles represalias. Añadió que ese miedo continúa, ya que, según denunció, después de difundir el material comenzaron intentos por silenciarla.
En la entrevista, además de afirmar que sus cuentas de X y Facebook fueron dadas de baja, también dijo que detectó problemas con su línea telefónica después de hacer pública la denuncia por violencia familiar.
María Felicia explicó que una de las principales razones para romper el silencio fue el impacto que la violencia estaba teniendo en su hijo menor. Señaló que el niño comenzaba a repetir frases y conductas que reflejaban la normalización de la violencia contra su madre. Por ello decidió hacer públicos los videos, con el objetivo de evitar que sus hijos crecieran creyendo que es aceptable gritar, humillar o golpear a una mujer.
Concluyó su carta afirmando que desea que sus hijos aprendan que a una madre se le ama, se le trata con cariño y se le respeta, y que el trabajo de una mujer tiene el mismo valor, ya sea como académica, profesionista, servidora pública o ama de casa. Asimismo, hizo un llamado a otras mujeres a no guardar silencio frente a la violencia y a denunciar cuando se encuentren en una situación similar. Veremos en qué resultan las investigaciones y qué consecuencias hay.
Por lo pronto, también se debe investigar la responsabilidad del derrame de chapopote durante la gestión de Víctor Rodríguez Padilla al frente de Pemex, que contaminó una amplia zona del Golfo de México.
En un primer momento, se atribuyó el incidente a un supuesto buque extranjero, versión que nunca pudo acreditarse. Posteriormente, se habló de una embarcación especializada en el manejo de chapopote, pero esa explicación también fue modificada. Finalmente, Pemex reconoció que el origen del derrame estaba relacionado con una fuga en infraestructura de la propia empresa.
Pese a la polémica y a las críticas por el manejo del caso, Rodríguez Padilla dejó la dirección de Pemex sin ser sancionado y fue anunciado para ocupar un nuevo cargo en el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias, nombramiento que posteriormente quedó sin efecto tras hacerse públicos los videos de violencia en su contra.
María Felicia siente temor y asegura que aún teme por las consecuencias de haber hecho públicos los videos. Dijo que su esposo era poderoso y que podía quitarle hasta sus hijos. Estos casos de prepotencia e impunidad se deben investigar y deben tener consecuencias.
Derechas-izquierdas y el voto de castigo
