La gobernadora de Baja California está enredada. A pesar de que señale a Jaime Bonilla por haberle tendido una “trampa”, lo que se escucha en el audio no cambia el sentido de las cosas, con todo y la “buena fe”.
Los focos están en Marina del Pilar Ávila. No significa que los otros frentes pasen a segundo plano, más bien lo que pasa es que se ensanchan. En este caso van apareciendo señalamientos en contra de la gobernadora.
La relación entre Marina del Pilar y el exgobernador de BC Jaime Bonilla se fue tensando. En medio de confrontaciones internas, no hay manera de descartar ninguna hipótesis de quién pudo haber convocado a la reunión con la gobernadora y difundido los audios.

• El ocurrente
Evidentemente, Bonilla negó que haya tenido algo que ver. Estamos ya en un terreno de dimes y diretes entre la gobernadora y quien era un personaje realmente cercano a López Obrador, hasta lo llevó a ver a los Dodgers a Los Ángeles.
Como le planteamos ayer, a pesar del firme intento de minimizar los audios de la gobernadora, en éstos es claro que estamos ante una situación delicada, porque se da en el terreno previo a las candidaturas a las elecciones del año que entra, a las elecciones de noviembre en EU y a una confrontación interna entre grupos que en otro tiempo fueron afines y se ayudaron en el camino.
Éste es uno de los meollos que derivan de los audios y de la respuesta que dio ayer la gobernadora. Marina del Pilar de nuevo planteó una serie de argumentos tratando de disculparse e insistiendo que a ella le pareció importante buscar la manera de saber el porqué se le revocó la visa.
A pesar de todo lo que dijo, sigue siendo un enigma el porqué se presta a hablar con autoridades que no se identifican, y además de ello ofrece todo lo que ofreció.
La lectura que hace el Gobierno federal es quizá intencionalmente limitada. Lo que busca es defender a toda costa a la gobernadora con todo y que en sus argumentos queda en evidencia la dinámica del Gobierno en cuanto a los Consejos de Seguridad.
Una cosa son las reuniones estatales con los diferentes sectores, en este caso Baja California, y otras, las que únicamente tienen que ver con las reuniones sobre seguridad en la que participan el gobierno estatal, el Gabinete de Seguridad y las Fuerzas Armadas.
El menosprecio, por decirlo de alguna manera, por parte de la Presidenta y el secretario de Seguridad respecto a lo expresado por la gobernadora, busca pasar la página y tratar de cerrar en la medida de lo posible el frente.
Esto ya no es posible. Muy probablemente haya otros audios, en donde podría quedar de nuevo en evidencia la candidez, ingenuidad y temor de la gobernadora. Lo que hizo al reunirse con quien se reunió, fue abrir la puerta para que se pudiera hacer público lo que conversó y lo que está tratando de negociar.
No tiene mucho sentido que el Gobierno federal la defienda. Comentábamos ayer que el que se diga que no sabía ni “con quién hablaba”, acaba por perjudicar más a la gobernadora de lo que parece. El audio muestra que se ofrece y tiene poco o nulo cuidado en preguntarse con quién está hablando.
Alberto Capella nos decía que cree que la “chamaquearon”. Es una posibilidad, debido a la forma en que actúan sus interlocutores. Sin embargo, otros especialistas nos aseguran que son terceros personajes que trabajan para las agencias en casos como éste; uno de ellos nos dijo que “no sería la primera vez que pase”.
Seguirán minimizando el audio y sus secuelas. Pero si algo demuestra es el temor de una gobernadora que debe estar preocupada por algo más que la revocación de su visa; a estas alturas no hay duda de que está en la mira.
RESQUICIOS.
La DEA lanzó una nueva pedrada contra México. Dijo su director que existe una “conexión mortal” entre el Gobierno y la delincuencia organizada. Por su parte, Trump aseguró que ICE está haciendo de manera “fantástica” su trabajo. La Presidenta contestó que la DEA se ponga a hacer su trabajo. Así andamos.

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