Va en aumento el número de integrantes de la Asociación de Pilotos y Propietarios de Aviones de Estados Unidos (AOPA), que encabeza Luke Wippler —las más importante de ese país con medio millón de agremiados—, que circulan en sus redes sociales llamados a no volar a México por la carga burocrática y proclividad a las coimas en la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC): reclaman a Bryan Bedford para que la Federal Administration Aviation (FAA) intervenga a fin de evitar abusos y una eventual huelga de “alas caídas” de la aviación civil estadounidense para volar a su vecino del sur. Vaya momento para este asunto.
Y no es menor el reclamo, ni menor una potencial huelga que además del efecto directo sobre la industria de la aviación y aeroportuaria, pues su efecto resultaría expansivo.
Como ejemplo del alcance de la protesta de los integrantes de la AOPA y su impacto, está lo acontecido a principios de mayo pasado en el Aeropuerto Internacional del Norte. Nos cuentan que ahí arribó el presidente de la cadena comercial Costco, Ron Vachris, para asistir a la inauguración del almacén más grande en América de la firma…, pero que estuvo encerrado dentro de su avión cerca de 3 horas hasta que los agentes militares de la AFAC documentaran toda cantidad de papeles y certificados conforme a los nuevos estándares burocráticos que presumiblemente sirven para proteger la “soberanía nacional”.
En ese incidente, nos cuentan, tuvo que intervenir el consulado estadounidense en Monterrey, a cargo de Melissa A. Bishop, para que pudiera descender del avión corporativo el presidente de Costco y así estar presente en su propia inauguración.
La AOPA cuenta con poco más de medio millón de afiliados que pilotean unos 600 mil artefactos. El perfil de los visitantes estadounidenses en avión propio a México es el de personas cuya posición personal y profesional les permite realizar importantes desembolsos en los establecimientos de donde arriban en actividades turísticas, así como para impulsar inversiones y mantener en marcha las que ya tiene en operación.
Sin embargo, el personal de AFAC, a cargo del general Emilio Avendaño, no parece estar consciente de ello, no cuando menos aquellos que elaboran las cada vez más rígidas y hasta contradictoras normas para el arribo de aeronaves extranjeras… como la que exige que cada avión cargue las miles de copias del manual del fabricante del avión —que sólo se expide a talleres debidamente certificados y revisados por las autoridades de seguridad nacional— y que las revisiones físico-mecánicas se hagan en talleres certificados ¡que ya tienen esos manuales! Y que, por cierto, manuales de los fabricantes que deben estar certificados por personal de AFAC.
Las inconsistencias regulatorias (e incluso con violaciones a la Ley Federal de Aviación) son tan contradictorias como que la vigencia de los exámenes médicos de los pilotos (reducida a 3 meses) no empata con los plazos para la renovación de la certificación de pilotos conforme al check List AFAC 18-E.
Los integrantes de la AOPA advierten a sus correligionarios que llegar a México les puede consumir 5 horas de espera en trámites debido a lo que catalogan como abuso de poder por parte de la AFAC y una puerta trasera para que se les exijan pagos extralegales.
Y pensar que está en puerta el resultado de la auditoría de la FAA a la AFAC y su resolución sobre mantener o no la Categoría 1 de seguridad aérea a México. De Andy y su visa, mejor ni hablamos.
¿Desprivatización y rereprivatización ferroviaria? El mes pasado le di a conocer el cambio de director general del Ferrocarril Interoceánico de Tehuantepec (FIT) con la salida del capitán de navío Alan Tarsicio Cruz Saba y la llegada de un civil, Oscar Vásquez Roldán; ello como parte de una serie de cambios en la industria ferroviaria mexicana y de América del Norte que también sacaría chispas en medio de la ríspida relación con Estados Unidos y el sancochado nacionalismo en este país. Y es que corren aspiraciones centralistas de nuevas expropiaciones en esa industria, al mismo tiempo que se explora la posibilidad de concesionar a particulares la operación de tramos de trenes de pasajeros que se construyen actualmente. ¿Quiere saber más?
EU cancelará visa a quien sea
