…Que se agradece entre tanto mala copa cuatroteísta. A las puertas de su segundo Informe de Gobierno, la Presidenta Claudia Sheinbaum programó el mensaje respectivo en el marco de su mañanera cotidiana. Mismo Palacio diferente locación. Ambiente seguro. No habrá aquelarre ni alabanza populista.
Esa comentocracia que tanto enfada a la vocera o consejera jurídica de Palacio Nacional, es concierto en medios críticos e inflados artificialmente por las benditas redes sociales, al reconocerle mayoritariamente a la mandataria el aplomo con el cual enfrenta el empedrado camino que sus compañeros de movimiento le abren un día sí y al otro también.
Si la economía global es un reto que empeora gracias a Donald Trump, si el mundo cambia la nomenclatura de sus océanos y regiones bajo los efectos de una autoestima patética, junto con la revisión del T-MEC en medio del casi nulo desarrollo económico nacional y con los apetitos injerencistas del conservadurismo, a la orden del día no fueran suficiente, a la administración Sheinbaum le llueve más en casa que afuera.
Al inédito huachicol fiscal de combustibles, la impunidad ante el desfalco de Segalmex, la toma de territorios a manos del crimen organizado, la demanda sinfín de más tropas y efectivos para Michoacán, Sinaloa o Tamaulipas, súmele las sospechas gringas sobre Andy, ni más ni menos que sobre Andy y la alucinada política del retorno de Rubén Rocha al poder, con su inmediata salida en medio de opiniones destempladas de Presidencia para abajo y a los lados.
Y la cereza en este feo pastel; un desplante histriónico y churrigueresco del senador, antes morenista, ahora independiente, Enrique Inzunza, que roba nuestra atención con una carta megalómana en la que al final anuncia que se va del barrio senatorial, pero que se queda con el fuero. El miedo no anda de civil.
Ni sus compañeros de bancada se atrevieron a levantarle un pulgar. “Debió solicitar licencia”, dicen a coro. También dirá la vocera consejera analista de redes que la conversación está amplificada digitalmente de manera artificial. Ándenle.
Como sea, los nuevos viejos políticos del partidazo en el poder se encargan de erosionar lo que el tiempo y el ejercicio de la administración pública hizo, a su ritmo, con el PRI y con el PAN. También con Morena sucederá.
Mientras tanto, los tiempos electorales se adelantan, el circo que distrae al respetable, uno que apunte la narrativa hacia otras latitudes. Sin encuestas de por medio, el politburó guinda anuncia a candidatos y candidatas que podrán hacer campaña sin rubor ni delito para placearse desde ahora.
Al tiempo, el Tribunal Electoral ordenó al INE no considerar entre las variables a ponderar, durante el monitoreo de radio y televisión, camino a los comicios del próximo año, las inflexiones, muecas, gestos y recursos que editorialicen la cobertura de información y opinión. Era mucho, pero las ganas se asomaron.
Y la CRT anunció que los lineamientos para la defensa de las audiencias ya no serán censoras, simplemente exigirán códigos y defensores asignados. Pero las ganas están ahí.
Diferencias, que no rompimientos
