VIÑETAS LATINOAMERICANAS

El mapa de Trump

Rafael Rojas. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: larazondemexico

Después de proponer cambiar el nombre del Golfo de México por el de Golfo de América y el de Lago Ontario por el de Lago de América, Donald Trump ha dibujado la bandera de Estados Unidos sobre los territorios de Groenlandia, Canadá, México, Centroamérica y el Caribe. Muchos lo verán como una boutade o una provocación sin mayores implicaciones, pero el mapa proyecta la extensión de una hegemonía real.

Es evidente que Trump no está proponiendo la anexión de Canadá, México, Centroamérica y el Caribe, como sí la de Groenlandia, y tampoco la expansión territorial por medio de proyectos coloniales como el que se intentó con compañías como la United Fruit Company en la región centroamericana y caribeña, a principios del siglo XX. La vuelta al estilo de diplomacia del dólar o la cañonera, que vimos cuando la operación naval contra Venezuela buscó siempre una dominación por otros medios.

La nueva dominación que está ejerciendo Estados Unidos sobre esa región inmensa recurre, por lo menos, a cinco mecanismos: la presión arancelaria, el control energético, la contención migratoria, la amenaza militar y la injerencia electoral. Cada uno de esos mecanismos se pone en práctica de manera especializada en los cuatro espacios de dominación: Canadá, México, Centroamérica y el Gran Caribe.

Canadá es el vecino de Estados Unidos más golpeado por la presión arancelaria de Trump. La presión ha llevado a una suspensión de la última ronda de negociaciones del capítulo canadiense del T-MEC y está provocando un alza de precios de gasolina y un incremento de la inflación en ese gran país norteamericano.

México sufre la presión arancelaria un poco menos que Canadá, pero no puede decirse lo mismo de la presión militar o de seguridad y de control migratorio. México está siendo sometido a una exigencia permanente de mayor combate al narcotráfico, seguridad fronteriza y control migratorio por parte de Washington. De hecho, la renegociación del T-MEC podría ser más cómoda con México que con Canadá, precisamente porque la presión sobre el vecino del sur avanza por otras vías.

En Centroamérica y el gran Caribe se concentran cuatro de esos mecanismos de presión de Estados Unidos: el militar, el energético, el migratorio y el electoral. La administración de Donald Trump sostiene actualmente las mejores relaciones, en décadas, en los dos mayores países de esa región: Colombia y Venezuela. También ha recuperado su influencia o supremacía en Panamá, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Jamaica, República Dominicana, Haití y Puerto Rico.

Cuba y Nicaragua son los países que, en apariencia, se mantienen más al margen del dominio reconquistado de Washington. Pero ambos se encuentran actualmente en medio de una desprotección geopolítica provocada por la transacción entre el gobierno de Delcy Rodríguez y Estados Unidos, la desarticulación del bloque bolivariano, el repliegue de Rusia y China y la suspensión del suministro energético de México.

Temas:

Google Reviews