El Paquete Económico 2027 da continuidad al proceso de consolidación fiscal iniciado después del fuerte incremento del déficit registrado en 2024. Como señalamos anteriormente, el desafío consiste en reducir gradualmente el desequilibrio de las finanzas públicas sin debilitar una economía que todavía registra un crecimiento insuficiente. La estrategia planteada por Hacienda busca precisamente conciliar ambos objetivos.
La consolidación será moderada. El déficit, los Requerimientos Financieros del Sector Público disminuirían de 4.1% del PIB estimado para 2026 a 3.9% en 2027, mientras aumentaría el superávit primario. El ajuste todavía no sería suficiente para estabilizar la deuda, que aumentará moderadamente como proporción del PIB el próximo año hasta 55%. Empero, la estrategia del gobierno contempla avanzar gradualmente hasta estabilizarla alrededor de 56% del PIB hacia el final del sexenio, evitando concentrar un ajuste fiscal más pronunciado en una economía que necesita recuperar mayores tasas de crecimiento.
A diferencia de una consolidación basada principalmente en recortes, el mayor esfuerzo se concentra en incrementar los ingresos. Hacienda estima que los ingresos presupuestarios crecerán 3.9% real, frente a 3.2% del gasto. La recaudación tributaria constituye el principal soporte y permitiría compensar la caída prevista de los ingresos petroleros. Particular relevancia cobrará el ISR, cuya recaudación crecería 7.2% real, muy por encima del crecimiento económico estimado de 2%.
Alcanzar esta meta descansa no sólo en una mayor actividad económica, sino en una mayor eficiencia recaudatoria y fiscalización, incluyendo medidas dirigidas a combatir frontalmente las operaciones sustentadas en facturas falsas. Con ello, se alcanzaría una cifra históricamente alta de ingresos tributarios equivalentes a 15.9% del PIB.
Por el lado del gasto, la estrategia busca preservar las prioridades sociales y, al mismo tiempo, apoyar el crecimiento. No se prevé una nueva expansión de los programas sociales; su incremento responde fundamentalmente a la inflación y a la dinámica poblacional de los beneficiarios. En paralelo, la inversión física aumenta 3.5% real, reflejando el intento de mantener un componente del gasto que puede contribuir directamente a la actividad económica y ampliar la capacidad productiva.
Sin embargo, la estructura del gasto se vuelve más rígida. El gasto no programable aumenta, particularmente por un costo financiero que crecería 11.8% real, mientras el gasto programable disminuye como proporción del PIB. Pensiones, costo financiero y otras obligaciones permanentes absorben una proporción creciente de los recursos, reduciendo el margen para reasignarlos hacia otras prioridades.
Ésta es probablemente la principal restricción de la estrategia. La consolidación descansa en buena medida en que el crecimiento económico y una mayor eficiencia en la recaudación del ISR generen la recaudación prevista, mientras que existe poco espacio para realizar ajustes importantes por el lado del gasto. Un crecimiento menor al esperado o resultados inferiores en materia recaudatoria dificultarían el cumplimiento de las metas fiscales.
A ello se agregan importantes riesgos externos. Una caída adicional de los precios del petróleo, una inflación externa más persistente, tasas de interés elevadas, un menor crecimiento de Estados Unidos o una intensificación de los conflictos geopolíticos podrían afectar los ingresos, el costo financiero, las exportaciones y la actividad económica.
En conjunto, el Paquete Económico 2027 plantea una estrategia adecuada para las actuales condiciones de la economía mexicana. Busca avanzar gradualmente en la consolidación fiscal sin comprometer el crecimiento, fortaleciendo los ingresos y preservando la política social y la inversión. No resuelve todavía las restricciones estructurales de las finanzas públicas y enfrenta riesgos importantes. Pero, de alcanzarse sus objetivos, mejoraría la perspectiva fiscal y económica del país, sentaría las bases para estabilizar la deuda y contribuiría a preservar el grado de inversión de México.
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