En medio del escándalo de corrupción en el INE, ocurrido durante la presidencia de Guadalupe Taddei, Claudia Espino, quien fuera secretaria ejecutiva del cargo más importante de ese organismo, al que renunciara en septiembre pasado “por razones de salud”, justo un día antes del inicio del proceso electoral 2026-2027 y que después fuera designada directora jurídica en Seguridad de Chihuahua, renunció de manera irrevocable a ese cargo el día 2 de este mes, por así convenir a sus intereses, según se informó ayer.
En su carta-renuncia como empleada del gobierno estatal a cargo de la panista Maru Campos, expresa que a partir de esa fecha, que fue el último puesto que ocupara, manifestó que hasta ese día ha recibido de conformidad todas las prestaciones a que ha tenido derecho, como proporcionales de aguinaldo, vacaciones, prima vacacional y bono de despensa, después de que al dirigente blanquiazul, Jorge Romero, le preguntara si ese partido la estaba protegiendo, a lo que respondió: “Qué vamos a estar protegiendo, ¡para nada!”
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Como parece ser que nadie sabe dónde se encuentran la expresidenta del INE ni su proveedor favorito, José Alfredo Hernández Casillas, diputados del PAN le exigieron ayer a la FGR solicitar que se emita una alerta migratoria contra ambos, para impedir que salgan del país, en medio de insistentes versiones de que ya no están en México.
Al mismo tiempo, la titular de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, confirmó que las empresas vinculadas a los hermanos José Alfredo y Raymundo Francisco Hernández Casillas, obtuvieron contratos por más de dos mil 700 millones de pesos entre 2015 y 2025, cuyos beneficiarios fueron ambos, tras dar a conocer los nombres de esas empresas, reiteradamente mencionadas en medios de comunicación.
Igual que lo hiciera el Consejo Coordinador Empresarial, ahora fue el Consejo Directivo del Instituto Mexicano de Finanzas que demandó que el proceso para elegir al nuevo presidente del INE sea transparente, imparcial, apegado al marco constitucional, que preserve la autonomía de ese organismo, continuidad institucional e independencia de quien asuma su conducción.
Al mismo tiempo, Manlio Fabio Beltrones, senador independiente, expresidente del PRI y exgobernador de Sonora, además de haber liderado la Cámara de Diputados, declaró que presentará una iniciativa para devolver al INE la colegialidad que perdió por la concentración de facultades, otorgada a la expresidenta de ese organismo, Guadalupe Taddei.
Recordó que el árbitro electoral, IFE e INE, siempre tuvo la garantía de que los nombramientos de los funcionarios más importantes fueron así, con la aprobación de la mayoría, como consecuencia de una torpe legislación.