Jueves 28.05.2020 - 06:14

La clase trabajadora en peligro

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México está entrando en una crisis sanitaria y económica sin precedentes. A la tragedia de salud se suma el golpe económico. Parece que el país se lanza al precipicio.

El año pasado hubo crecimiento negativo sin Covid-19; éste será mucho más complicado.

Los apoyos desde el Gobierno federal solamente llegan a los programas sociales, que ayudan mucho y se deben de mantener, pero de los que no alcanza para vivir, apoyos que no generan ganancias a las arcas del Gobierno y que no activan la economía.

El Presidente anunció que a las medidas para tratar de ayudar a la economía mexicana a salir de la recesión por la pandemia se incluye más inversión pública, generación de 2 millones de nuevos empleos, entrega de 2.1 millones de créditos y reducción de sueldos a funcionarios de alto nivel.

La pregunta es ¿cómo se van a generar dos millones de empleos, si en 2019 tuvimos 48%  menos plazas? Y todavía no estábamos en la crisis provocada por el Covid-19. Los programas sociales no se pueden contar como empleos.

Por otra parte, no se ha dado ningún apoyo para las pequeñas y medianas empresas que son las que generan gran parte de los empleos en México, las cuales aportan 52 por ciento del Producto Interno Bruto y a su vez son las responsables de generar 78 por ciento de los empleos a nivel nacional.

Para que se dé una idea, un pequeño empresario, que tiene en su oficina o negocio a unos 10 empleados, a los que les paga con todas las prestaciones de ley, Seguro Social e Infonavit, acaba pagando al año unos 600 mil pesos sólo para la seguridad social, pero además, debe aportar aproximadamente un 30 por ciento de sus ingresos.

Ese pequeño empresario le está pagando al Seguro Social una aportación cada mes, que son recursos para el sistema de salud.

¿Qué pequeño empresario que vive al día y que tiene una carga fiscal enorme, puede sobrepasar esta crisis sanitaria, en donde ni siquiera puede seguir trabajando?

Muchos cerrarán, trabajarán en la informalidad y eso se traducirá en una caída de la recaudación enorme para el próximo año fiscal.

Pega la crisis

[caption id="attachment_1136688" align="alignnone" width="696"] Empleados de un restaurante en el Centro Histórico que sólo ofrece comida para llevar, esperan la llegada de clientes, ayer. Foto: Cuartoscuro[/caption]

Otros países, por ejemplo, Estados Unidos echó a andar un plan de ayuda económica por 2 billones de dólares, con el cual pretende hacer frente a la crisis causada por el coronavirus.

Es considerado el mayor paquete de estímulo económico de la historia de la Unión Americana. El plan incluye un pago de mil 200 dólares para la mayoría de los adultos del país, así como ayuda a las pequeñas empresas para pagar salarios.

Las personas que ganan 75 mil o menos recibirán pagos directos de mil 200 dólares cada una, mientras que las parejas casadas con ingresos familiares de hasta 150 mil dólares recibirán hasta dos mil 400, más otros 500 dólares adicionales por cada hijo.

En cuanto a las personas desempleadas o que hayan sido despedidas durante la crisis, se entregarán 250 mil dólares en ayudas para este sector.

La parte más grande del plan de ayuda, alrededor de 532 mil millones de dólares, se distribuirá en préstamos para las grandes compañías afectadas.

Entre las empresas beneficiadas están las aerolíneas, que recibirán 25 mil millones de dólares en subvenciones condicionadas y 25 mil millones más en préstamos.

377 mil millones de dólares serán destinados para préstamos a pequeñas empresas, las cuales deberán garantizar que no habrá despidos para recibir el apoyo.

Además, se destinarán 150 mil millones de dólares para los hospitales y otros centros de atención médica.

En el caso de España, donde se alargará por dos semanas más el estado de alarma (hasta el 26 de abril), fue presentado a mediados de marzo un plan de choque para hacer frente a la crisis generada por la pandemia.

El paquete es una inyección de liquidez por 200 mil millones de euros, cerca del 20% del PIB, para sostener la economía y permitir que una vez pasada la emergencia, el sistema vuelva a crecer inmediatamente desde el punto en el que se había quedado antes de su paralización por el virus.

Se destinarán 600 millones de euros para reforzar los servicios sociales, con transferencias a comunidades autónomas y ayuntamientos; protección de los suministros básicos como luz, agua y gas; y los servicios de telecomunicaciones.

Moratoria en el pago de hipotecas para primera vivienda para personas que hayan reducido sus ingresos o estén en situación de desempleo por el coronavirus.

Además, se abre la posibilidad de que Pymes y autónomos aplacen las deudas con Hacienda hasta 30 mil euros durante seis meses, con tres meses de carencia.

En Italia, donde se sufren los momentos más duros desde la Segunda Guerra Mundial, y a decir de especialistas, es el país más golpeado en el mundo por la pandemia, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, anunció un paquete de medidas encaminado a brindar ayuda a los más afectados por la pandemia.

El Ejecutivo repartirá entre los ayuntamientos 400 millones de euros para ayudar a los ciudadanos sin recursos a comprar alimentos y bienes de primera necesidad; además se adelantarán 4 mil 300 millones de euros del fondo de solidaridad municipal, un mecanismo del Estado que recoge un porcentaje de los impuestos y los redistribuye entre los ayuntamientos, para ponerlos a disposición de los consistorios para que puedan ofrecer ayudas a sus vecinos.

En el caso de Alemania, el gobierno anunció un plan económico que incluye la movilización de 750 mil millones de euros, un paquete que obligará al Gobierno a recurrir a un endeudamiento extra de 156 mil millones. El paquete de ayudas contempla para las pequeñas empresas y los trabajadores autónomos subvenciones directas de hasta 15 mil euros durante tres meses.

En el caso de Brasil fue lanzado un programa que podría ayudar a salvar potencialmente hasta 12 millones de empleos, según cálculos del Ministerio de Economía, y que costará al Tesoro 51 mil millones de reales (10 mil millones de dólares).

En Perú, el gobierno alista el mayor plan económico de América Latina hasta el momento para mitigar el impacto de la crisis del Covid-19. Serán más de 25 mil millones de dólares equivalente a un 12% del PIB del país.

Argentina prevé ayudas por 5 mil 700 millones de dólares y los subsidios directos y el financiamiento a empresas equivalen a un 1% de su PIB.

En México, especialistas aseguran que el escenario es crítico y advierten una caída del PIB de hasta el 10%, inflación del 10% y una pérdida de hasta un millón de empleos para el 2020.

Ojalá el Presidente López Obrador apoye a las pequeñas y medianas empresas, a los profesionistas que trabajan todos los días, a la gente que sostiene al país, aquellos que pagan sus impuestos y la seguridad social de sus empleados, a ellos que, por su trabajo, se tiene dinero para los programas sociales y de salud que tanto hacen falta.

Por cierto, y no necesariamente al margen, la continuidad de las operaciones consideradas esenciales tiene por objeto garantizar la supervivencia de millones de familias y la continuidad de la economía nacional. Son muchos los sectores que siguen funcionando: los servicios alimentarios y médicos, los financieros, la energía, el transporte público, la seguridad, el Internet y la telefonía, entre otros. Hay operaciones que son esenciales también para la vida cotidiana de la gente. Hay quienes han criticado que tiendas como Elektra y bancos como Azteca sigan operando (como lo hacen todos los demás) pero lo cierto es que allí se garantiza el acceso a millones de mexicanos a las remesas que se reciben del exterior, mientras que también allí se reciben los apoyos de programas sociales que distribuye el gobierno. Sin esa operación los costos sociales de la pandemia serán aún mucho mayores.