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Arturo Damm Arnal

Gasto del gobierno, ¿incentiva el crecimiento?

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal
Arturo Damm Arnal 
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
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  • Arturo Damm Arnal

Hay quienes opinan que el gobierno puede incentivar el crecimiento de la economía aumentando su gasto. ¿Será?

Consideremos, en primer lugar, la Demanda Agregada (DA) y la Oferta Agregada (OA). La DA (o demanda total), es la suma de las demandas de las familias (DF), las empresas (DE), el gobierno (DG) y los extranjeros (DEX). DA = DF+DE+DG+DEX. La OA (u oferta total), es la suma de los bienes y servicios producidos en el país, el Producto Interno Bruto, PIB, más importaciones, IM, menos exportaciones, EX. OA=PIB+IM-EX.

En segundo lugar tengamos en cuenta que el crecimiento de la economía se mide por el comportamiento del PIB, no por el comportamiento de la DF, la DE, la DG o la DEX, por lo que el aumento en cualquiera de estas demandas no se traduce, automáticamente, en un aumento en el PIB, en un mayor crecimiento.

Quienes producen y ofrecen bienes y servicios tienen la expectativa de que, si producen y ofrecen, habrá demanda para sus mercancías, ya sea de parte de las familias, las empresas, el gobierno o los extranjeros, pero la demanda por sí sola no genera, automáticamente, producción y oferta, y el aumento en la demanda no ocasiona, por sí solo, más producción y más oferta, pudiendo ocasionar solamente aumento de precios.

Si aumenta la DG, y esa mayor demanda se financia con más impuestos y/o con más deuda, recursos que salen del bolsillo de las familias y/o de las empresas, habrá una reasignación de las demandas, el gobierno gastará más y las familias y las empresas menos, pero no habrá un aumento de la DA. Lo anterior puede ocasionar, por el lado de la OA, una recomposición del PIB, produciéndose más de lo que el gobierno demanda de más (consecuencia del aumento en su gasto), y menos de lo que las familias y las empresas demandan de menos (consecuencia de la reducción en sus gastos), pero no un aumento en el PIB, en la producción de bienes y servicios, en el crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento de esa producción.

Una mayor DG no genera, automáticamente, un mayor crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento del PIB, que depende de la inversión directa, que es la DE por todo lo que necesitan para producir (desde materias primas hasta maquinaria y equipo), por lo que el único gasto gubernamental que sí puede incentivar el crecimiento es el que se realice en inversiones directas, que complemente, no sustituyan, a las del sector privado (véase https://www.razon.com.mx/opinion/columnas/arturo-damm-arnal/impulsar-crecimiento-eficaz-probable-443001).

Un mayor gasto gubernamental, como erróneamente creen los keynesianos, sobre todo si se financia con más impuesto y/o deuda (podría financiarse con producción de dinero, lo cual sería un abuso), no genera, automáticamente, más crecimiento.