Arturo Damm Arnal

Máximos históricos (1/2)

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Arturo Damm Arnal
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

El viernes pasado el Índice de Precios y Cotizaciones, IPC, de la Bolsa Mexicana de Valores, cerró en 55,467.06 unidades, el máximo histórico. En lo que va del año acumula una ganancia de 4.12 por ciento y ha establecido cuatro máximos históricos: 12 de enero, 53,951.14; 17 de enero, 53,973.27; 17 de marzo, 54,364.51; el 18 de marzo, 55,467.06.

Entre el 3 y el 27 de enero, día en el que se registró, en 50,466.02 unidades, el que sigue siendo el mínimo anual, el IPC perdió 5.27 por ciento. Entre el 27 de enero y el 18 de marzo, día en el que se registró el que hoy es el máximo histórico, y por lo tanto anual, ganó 9.91 por ciento.

Llama la atención que (en el marco de la invasión rusa a Ucrania, con los muchos efectos negativos que está teniendo en la economía, como el aumento en los precios de muchas commodities, comenzando con el petróleo, y las presiones inflacionarias que ello genera, dificultando la tarea de los banco centrales para mantener a raya la inflación), el IPC esté estableciendo máximos históricos, dos desde que inició la guerra el miércoles 23 de febrero. ¿Por qué?

Para responder hay que tener en cuenta que al hablar del IPC (que es el promedio ponderado de los precios de acciones de emisoras consideradas representativas del mercado bursátil), estamos hablando del mercado secundario en el cual se compran y venden acciones con el fin de obtener ganancias: comprar al precio X para vender al precio Y = X + G, siendo G la ganancia. ¿En qué momento comprar? Cuando, suponiendo que el precio esté bajando, deje de bajar y comience a subir. ¿En qué momento vender? Cuando, suponiendo que el precio esté subiendo, deje de subir y comience a bajar. ¿Qué darían, quienes especulan con la compra y la venta de acciones, por saber, suponiendo que el precio de las acciones esté bajando, cuándo dejará de bajar y comenzará a subir, momento de comprar, o, suponiendo que el precio esté subiendo, cuándo dejará de subir y comenzará a bajar, momento de vender? Otra, ¿qué darían, quienes especulan con la compra y la venta de acciones, por tener el poder para manipular los precios de las acciones, haciéndolos bajar y subir a su conveniencia, por lo cual sabrían en qué momento dejarían de bajar, momento de comprar, y en qué momento dejarían de subir, momento de vender.

Hay que comprar cuando los precios son bajos bajen y vender cuando son altos, y aquí es cuando aparece lo que llamo la regla no escrita del mercado bursátil: buenas noticias, compra; malas noticias, vende; regla que se comprueba una y otra vez, tal y como se ha comprobado en los últimos días, con las ganancias del IPC y el establecimiento de dos máximos históricos de la semana pasada.

Continuará.