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Daniel Alonso

Humor en tiempos de cólera

ARQUETIPO FUTBOL

Daniel Alonso
Daniel Alonso 
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Daniel Alonso

Al parecer el incendio que provocó Ricardo Ferretti con las expresiones que utilizó en Monterrey en la rueda de prensa fue sofocado con una disculpa pública a los que resultaron ofendidos. El club FC Juárez se sumó al arrepentimiento con un comunicado en donde reconoce que el timonel del equipo se equivocó en sus declaraciones y estarán atentos a las medidas de la Comisión Disciplinaria.

Me llama la atención que en el texto publicado por el equipo de la frontera no omitieron las palabras “sentido y contexto”, ya que se entiende, que todo fue en plano casi personal, por la relación que tiene Ferretti con los medios en Monterrey y que fue en un tono de broma. La otra frase del texto que es importante resaltar es “sociedad lastimada por la discriminación”.

Mis respetos al que redactó el texto porque logró ensamblar dos realidades que podrían estrellarse como dos trenes de frente en una misma idea. Condonan a Ferretti y, al mismo tiempo, reconocen la sensibilidad del tema.

Actualmente el uso del humor o de diferentes manifestaciones es digno de análisis para escritores, periodistas y todo tipo de intelectuales, en donde la expresión se ha visto “amenazada” o “perseguida” por los guardianes de la moral que acechan las redes. Esta idea de censura institucional choca completamente en contra de lo que hoy trata de brindar el Estado como una especie de “ilusión de seguridad” a todos los colectivos de su sociedad.

El periodista y escritor español, Juan Soto Ivars, publicó un ensayo en 2016 con el nombre de “Negro, gordo, moro: las palabras prohibidas de la nueva censura” y aborda perfectamente esta polémica. Aunado (con su obvia distancia) al tema del Tuca, en dicho texto Soto Ivars dice que la matanza de Charlie Hebdo fue la primera consecuencia grave de hacer humor irreverente en un mundo globalizado. Veinte años atrás, unas caricaturas de Mahoma publicadas en una revista francesa se habrían quedado en Francia. Hoy a miles de kilómetros de París, desataron las protestas violentas que culminaron con el atentado”. 20 años atrás, nadie se hubiera enterado de lo que dijo el entrenador de Juárez. Vale la pena buscar el ensayo completo del autor en Internet y leerlo con detenimiento.

¿Qué pasaría si ventilaran las conversaciones y chistes “entre cuates” que surgen en los bares y cantinas de todos los que exigen la cabeza del Tuca? Habría muchas vacantes laborales en medios de comunicación.

Ahora bien, es una verdad absoluta y dolorosa que nuestro país está, no lastimado, como menciona la gente del club Juárez, está acribillado por la discriminación, el odio, el machismo, el clasismo, la violencia, feminicidios y asesinatos en todos los géneros posibles; pero que estas losas deban cargarlas sobre sus espaldas comediantes o entrenadores de futbol (a veces pueden ser las dos cosas a la vez) es un chiste de mal gusto.