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Javier Solórzano Zinser

Sin debate se diluye el futuro

QUEBRADERO

Javier Solórzano Zinser
Javier Solórzano Zinser
Por:
  • Javier Solórzano Zinser

Hemos vivido bajo formas políticas con alta dosis de hipocresía, no nos es común el ejercicio de la crítica. 

Entre los legisladores ha prevalecido el diálogo sin pasar por alto uno que otro violento agarrón, al final casi siempre se resuelven las cosas con la maquinaria de la mayoría.

Los presidentes han tenido sus cuidados. Si querían lanzar críticas mandaban a sus “mensajeros”. Ellos en pocas ocasiones le ponían nombre y apellido a sus “interlocutores”.

Esto ha cambiado con López Obrador quien no se guarda nada. No deja pasar nada a quienes lo critican o, esto es quizá lo más delicado, a quienes no piensan como él.

El cambio con López Obrador tiene un lado positivo. El Presidente le pone nombre y apellido a todo lo que piensa, lo cual debiera detonar en necesarios debates. Sin embargo, cada vez que el Presidente responde a una crítica o hace una crítica queda la impresión de que todo termina con su opinión. De manera paralela se echa a andar un aparato que se encarga de asentar las ideas del Presidente y fustigar de manera severa las opiniones diferentes.

La tónica se ha intensificado, al tiempo que el mandatario ha identificado a viejos adversarios y ha descubierto a los nuevos. El Presidente ha metido al país en una dualidad de riesgo. No hay matices y todo se remite a estás conmigo o contra mí.

La fórmula puede dar resultado en el previo a las elecciones y más ante la ausencia de una oposición estructurada. Un problema que se viene es que a futuro la sociedad queda confrontada con pocos elementos de entendimientos. Se diluye la posibilidad de acuerdos en lo esencial y de poder convivir, sin dejar de asumir y entender las abiertas diferencias.

La estrategia tampoco ayuda a un debate profundo de proyectos e ideas. El Presidente no confía en opiniones externas, porque asume que no le ayudarían a fortalecer sus decisiones. La insistencia de la extensión de dos años en la presidencia de la Corte tiene vericuetos, el más grave es hacer caso omiso al mandato constitucional.

Vamos a otro juego de vencidas en que, en función de cómo están las cosas, las decisiones se terminan tomando bajo la irracionalidad y la imposición. Mientras no haya debate va a ser muy difícil que haya entendimiento. El Presidente quiere evitar los debates, porque asume que le quitan tiempo para sus proyectos de gobierno y también porque se asoma una dosis de menosprecio a las opiniones distintas.

Su apoyo a la extensión en la presidencia de la Corte busca asegurar que alguien cercano le garantice que sus proyectos se van a defender, a pesar de los muchos amparos que ya cargan. El tema coloca en una situación francamente incómoda a Arturo Zaldívar, y es la manifestación de que no quiere debatir, lo que quiere es consolidar sus proyectos.

Es difícil imaginar el desenlace de lo que estamos viviendo. El 6 de junio quizá no se ve tan claro para el Presidente y por lo mismo está buscando adelantar tiempos, ayer le hablábamos de las prisas que trae, de las cuales empieza a haber evidencia de que no son casuales.

Va a durar un buen rato nuestro incierto futuro. El gobierno va a enfrentar la terca realidad y por ahora no se aprecia que tenga elementos para sortearla. López Obrador camina una vez más entre riesgos confiando en sus millones de seguidores, su proyecto y bajo la certeza de que sin duda tiene la razón.

La historia demuestra que la gobernabilidad en democracia se construye a través de las libertades, el respeto a las leyes y los derechos, la convivencia, escuchando a los otros, gobernando para todos teniendo como prioridad a los amplios sectores de la población que merecen primera atención.

RESQUICIOS

El candidato de Morena a Michoacán, Raúl Morón, lo dijo desde el principio, pensé que era obligación del partido presentar los informes de los gastos en precampaña. Por lo que se ve Félix Salgado Macedonio cambió de  estrategia o se acaba de dar cuenta. La dirección Morena va que vuela para chivo expiatorio.