Viernes 27.11.2020 - 00:08

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Nemer Naime

Democracia dictatorial: o lo que nos espera en la 5T

OJO AL GARABATO

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Por:

Ya se ha escrito. Pierre Rosanvallon lo ha explorado en su concepto de “democradura”, las democracias que se convierten en dictaduras. Ya lo hemos visto. En Rusia de Putin, en Alemania de Merkel, en el bipartidismo de EU, en Brasil. ¿En México? Se vive también. ¡Y se ha vivido! Por eso murieron Zapata y Villa y Obregón y Carranza y Madero y millones de mexicanos y mexicanas hace mas de un siglo.

Gobiernos, si perduran, tienden hacia formas aristocráticas. Ningún gobierno en la historia ha evadido este patrón.

Y conforme la aristocracia se desarrolla, gobiernos tienden más y más a actuar exclusivamente en el interés de aquellos que gobiernan, ya sean clases de realeza hereditaria, oligarquías financieras, políticos de abolengo, burócratas aferrados…

Por ello, para cualquier gobierno, el cambio es peligroso. Lo pregonan para llegar a la silla, pero una vez ahí, lo detienen. Perpetuidad y estabilidad son las máximas metas de cualquier gobierno. Buscan controlar la creatividad, productividad y el sentido de progreso y evolución en las sociedades que gobiernan.

Es muy fácil echarle la culpa a la economía. Pero, ¿la democracia es también un producto neoliberal? ¿Son AMLO, Trump, Bolsonaro y todos sus amigos gobernantes? Ningunos gobernantes en la historia han aparecido más en medios que los gobernantes de esta época. Este monopolio de visibilidad, ¿que nos dice de nuestros tiempos? En esta época, donde cada vez creemos menos y en menos porque existen argumentos y datos e información contraria en esta nueva Torre de Babel-Internet, ¿no sería bueno reflexionar en como las democracias se vuelven tan opresivas, perdurables y cosméticas? ¿No fue acaso EU que se pasó el final del siglo pasado invadiendo y destruyendo sociedades pregonando democracia y libertad? ¿No fue acaso Trump y AMLO y Xi y Putin quienes llegaron al poder tomando palabras prestadas de voces excluidas, y ahora usan esa misma voz (y las instituciones a su disposición) para aplacar la disidencia de otras minorías?

En todas las fuerzas socializadoras encontraremos un subyacente movimiento de palabras y símbolos para mantener y obtener poder: las palabras. Esto aplica igual para establecer poder en cualquier lado, desde magos a doctores a sacerdotes a liberadores revolucionarios a burócratas con ronchas en las nalgas. El chiste es establecer una serie de palabras-poder ante las cuales una sociedad condicionada reaccione, y se usan para confundir el universo tangible y real por aquel de símbolos. ¿Es realmente posible un cambio social con un voto cada seis años? ¿Qué realmente es la democracia? Nadie lo sabe, pero parece que se practica por todos lados en nuestras instituciones. ¿Qué se defiende?, ¿el voto?

En el mantenimiento de tales estructuras de poder, ciertos términos y símbolos se mantienen fuera del alcance del entendimiento común, símbolos como aquellas palabras y fórmulas que se dictan en las leyes que manipulan la economía, o que rigorizan la conceptualizaciónn de Gobierno o aquellos que interpretan la definición regional de la locura. Ya lo escribió Foucault también.

Lo que se defiende, palabra tras palabra, es el poder. ¿Qué es el poder? Nadie lo sabe claramente, pero ahí estamos, ejerciéndolo sin entender. La democracia o la forma neoliberal de gobernanza en la que estamos en esta época, tiene el anhelo de todas las otras formas autoritarias de gobiernan: la democracia quiere un universo para ella misma donde nadie interfiera con su permanencia. Entonces, ¿la democracia ha llegado ya a su manifestación exclusiva y discriminatoria de minorías? Si todo un pueblo decide cortar sus árboles, ¿quién intervendría? Si un gobierno decide polarizar y demonizar a una minoría de su población, ¿quién lo detendría?

En este juego de palabras y símbolos escondidos que se juegan para doblegar nuestra visión de un futuro, sería bueno analizar justo el momento en el que estamos. En México, por ejemplo, se habla de una 4T. Esa 4T, es una palabra, es un símbolo. ¿Un símbolo de qué?, ¿de cambio o de estancación? 4T es justificada por la reorganización arbitraria de un pasado común. Se ubica la 1T en algún lado del tiempo, la 3T por ahí y la 2T entre ambas. En esta gran visión histórica de orden cronológico, la pregunta vale y es relevante: ¿cuando vendrá la 5T? Porque eso sí, la 4T nunca ha dicho que es la FT.