Jueves 28.01.2021 - 02:29

¿Puede Bernie ganarle a Trump?

El año que fue
Por:

Después de su triunfo esta semana en New Hampshire, Bernie Sanders se consagró como el favorito a ganar la primaria del Partido Demócrata. Con el electorado moderado dividido entre cuatro candidatos (Pete Buttigieg, Joe Biden, Michael Bloomberg y Amy Klobuchar) y a luz del mal resultado de Elizabeth Warren, la otra contendiente del ala progresiva, parece ser que si no se consolida el ala más conservadora del partido alrededor de un solo candidato, Bernie se llevará la contienda.

Cabe entonces la pregunta: ¿puede Bernie ganar la elección general en contra de Trump? Algunos argumentan que las posibilidades de un candidato que se autodenomina socialista, en un país donde el socialismo por varias décadas ha sido satanizado, son remotas. Sin embargo, los números indican lo contrario.

En primer lugar, no importa quién sea el candidato, casi la totalidad de los demócratas votarán por su partido, la pregunta entonces es qué sucederá con los votantes independientes y aquellos que suelen quedarse en sus casas el día de la elección. La ventaja más grande de Bernie Sanders, contradictoriamente, es su historia política.

La campaña de Trump contra Hillary Clinton, así como el que planeaba en contra de Joe Biden, tenían por eje un ataque a la personalidad y la credibilidad de los candidatos. Trump sabe que a los ojos de los estadounidenses su personalidad es, por decir lo menos, problemática; su objetivo entonces es decir que la personalidad e historia de sus rivales es problemática en la misma medida.

No obstante, parece difícil que Trump pueda atacar directamente la credibilidad de Sanders, acusándolo de corrupto o de estar coludido con los intereses del capital. Bernie ha sido fiel a su doctrina política por varias décadas, no aceptando dinero de empresas y trabajando para reducir la desigualdad en el país. Parece difícil pensar en una campaña que se base en la personalidad de Sanders.

Si la campaña, en cambio, se concentra en sus políticas, Bernie, sin lugar a dudas, tendrá problemas con la palabra socialista; sin embargo, sus propuestas (por ejemplo, el seguro de salud universal o la expansión de la seguridad social) son altamente populares en el país.

Otra ventaja de Bernie, por encima de los otros candidatos demócratas, además de su credibilidad y de su mensaje económico, es su popularidad con el electorado joven, un electorado que suele no votar y que es posible que en esta ocasión salga a las urnas.

En general, parece que un candidato llamativo como Sanders, con propuestas radicales, puede excitar a aquellos votantes de izquierda que en 2016 decidieron simplemente no votar. Por último, Bernie es más popular que el resto de los candidatos, tal vez con excepción de Biden, precisamente en los estados que necesita el Partido Demócrata para ganar (Michigan, Wisconsin y Iowa, por ejemplo).

Además de ser un hombre blanco, su apoyo histórico a los sindicatos de trabajadores le puede dar el empuje extra que necesita para ganar el midwest. La pregunta entonces es si Bernie podrá vencer dos obstáculos en el camino a la presidencia.

En primer lugar, excitar al electorado afroamericano y latino, algo que no ha conseguido contundentemente hasta el momento y, en segundo lugar, convencer a los independientes de que sus propuestas no son tan radicales como parecen y no convertirán a Estados Unidos en la Unión Soviética.