En el día tras día (29) (La semana del clímax)

AMLO-Peña Nieto
Por:
  • javier_solorzano_zinser

Cuando llegue el momento de los balances sabremos cuándo se presentaron los escenarios más críticos por la pandemia.

Por lo pronto, las estrategias se van definiendo en el día tras día, independientemente de que mucho de lo que pasa y nos dicen sea contradictorio entre que no se ponen de acuerdo y que de suyo todo es complejo.

Ya van varias veces que nos aseguran que vamos a entrar en “el momento más delicado y grave” lo que ha provocado que las cosas se vean en algún sentido anticlimáticas. En medio de las confusiones que inevitablemente produce la crisis sólo sabremos a futuro cuántas falsas salidas se han tenido, las cuales, no se debe descartar, pudieron provocar reacciones que merodearon al mismo tiempo por la credibilidad y la duda.

En el camino todo esto ha llevado a que los ciudadanos definan e interpreten a su manera cómo debe ser su comportamiento. Es obvio que en función de lo que nos dicen en las mañaneras y en las conferencias del afamado vocero, más lo que creemos y queremos creer, conforman el panorama de acciones y reacciones en la cotidianidad.

La comunicación sigue generando diversas interpretaciones por lo que la llamada etapa “más delicada” requiere, insistimos, de plena claridad informativa de la autoridad.

La construcción de hospitales ambulantes presupone que lo que viene será aún más difícil y que se ve complicado que el próximo miércoles la curva de contagios, sospechosos y fallecidos, pueda achatarse. También se ve a contracorriente empezar el regreso escalonado a partir del 17 de mayo teniendo en el 1 de junio una mayor regularización.

Se ve difícil, porque teniendo al mundo con las mismas urgencias y como referente no le ha quedado de otra que postergar el regreso como son los casos de Italia, España, Alemania y Francia, que tienen mejores sistemas de salud.

En nuestro caso traemos además como pendiente el tema de las mediciones. Sólo vamos a conocer la justa dimensión de las cosas cuando tengamos todos los datos y no estemos considerando únicamente las mediciones y los pronósticos bajo los cuales hoy nos movemos. Todo estará al límite, porque el sistema de salud no puede estar en peores condiciones, su deterioro tiene nombre y apellido y alcanza incluso a la presente administración.

La(s) semana(s) serán cruciales porque será la etapa de mayor contagio y también será el momento en que las hipótesis del Gobierno, se comprueben o no, y si hay capacidad para enfrentar el presumible incremento de casos, siendo que muchos hospitales están empezando a saturarse.

La otra variable que está entre nosotros es la sistemática confrontación. No hay un solo indicio de que las cosas adquieran momentos de sensatez en medio de la pandemia. De nuevo los ciudadanos acabamos estando por encima de los actores políticos y económicos.

El Presidente como el gran tótem no baja el tono de las cosas. Todo sigue siendo como si estuviéramos entre buenos y malos, lo cual termina dividiéndonos aún más y colocándonos bajo escenarios que mucho tienen de absurdo y de poder ser evitados.

Estando las cosas como están ya no se pide que haya un acuerdo, porque está visto que bajo la mirada y percepción de país para López Obrador no hay necesidad para ello. Lo que sí debe considerar el Presidente es que en un momento inédito con una crisis inédita se requiere de cohesión en lo esencial, porque es lo que lleva a fortalecer la gobernabilidad y es lo que nos puede unir ante la crisis histórica; lamentablemente no se ve nada de ello.

En la semana del clímax tendremos que pensar en aquel dicho que repetían las abuelas: “Ven la tempestad y no se hincan”.

RESQUICIOS.

El Dr. Francisco Moreno Sánchez alerta sobre un hecho recurrente. Mucha gente que tiene indicios de haber contraído el virus opta por ir al hospital en el último momento por el temor de que le pase algo en el nosocomio, “si hay indicios no se debe dejar nada para el final”, es aquí y ahora.