Martes 26.01.2021 - 09:16

López Obrador, Fernández y el “frente progresista”

Ecuador: el Estado en jaque
Por:

Los mandatarios de dos de los mayores países latinoamericanos, el mexicano Andrés Manuel López Obrador y el presidente electo de Argentina Alberto Fernández, han enviado, en días recientes, mensajes a favor de la democracia a Nicolás Maduro y otros líderes de la izquierda autoritaria en América Latina y el Caribe. La vehemencia con que ambos hablan de elecciones limpias tiene destinarios reconocibles.

El pasado 28 de octubre Maduro felicitó a Fernández vía twitter. Decía Maduro que Fernández y su compañera de fórmula, Cristina Fernández de Kirchner, habían “derrotado al neoliberalismo del FMI” y “abrían un horizonte de esperanza para un futuro mejor en Argentina”. La respuesta de Fernández a Maduro fue la siguiente: “América Latina debe trabajar unida para superar la pobreza y la desigualdad que padece. La plena vigencia de la democracia es el camino para lograrlo”.

Una declaración muy parecida dio el presidente de México, López Obrador, en la conferencia de prensa del pasado lunes 4 de noviembre, en Palacio Nacional. Dijo López Obrador que “Fernández había ganado una elección democrática”, “sin imposiciones”, ni “uso de la fuerza”. Y agregó: “el mejor método para resolver las diferencias es el método democrático, que sea el pueblo libre el que decida sobre quién debe gobernarlo y aceptar que esa es la voluntad del pueblo”. Y concluyó: “la democracia es el mejor sistema político que existe”.

En la misma conferencia de prensa, López Obrador dijo que la política exterior de México se basaba en la hermandad con los pueblos de América Latina, pero también en la “buena vecindad con Estados Unidos y Canadá”. Esta última, decía el presidente, se debía a “razones geopolíticas, económicas y comerciales”, pero también de “amistad”. Recordó entonces que en Estados Unidos residían unos 35 millones de mexicanos y que tan sólo esa conexión demográfica obligaba a un vínculo respetuoso con Washington.

En la conferencia de prensa que dio Fernández tras su encuentro con López Obrador el presidente argentino dijo que quería poner el “foco” en la relación con México, país al que agradeció la hospitalidad con los exiliados de la dictadura. Pero también dijo Fernández que había tenido “una buena charla con Trump” y con “gente de su gobierno” y que creía que los argentinos podrían contar con “la ayuda” de Washington.

Tanto el énfasis en la democracia como en las buenas relaciones con Estados Unidos, en López Obrador y Fernández, marcan una clarísima diferencia con el lenguaje de Nicolás Maduro, Miguel Díaz Canel y los líderes de la izquierda “bolivariana”, recientemente reunidos en La Habana. Precisamente para acortar esa distancia y proyectar una identidad falsa fue que Maduro declaró que López Obrador y Fernández encabezaban un nuevo “frente progresista”, en el que se inscribían Venezuela y Cuba. Con elegancia, ambos presidentes le están diciendo a Maduro que tal frente no existe.