Con la novedad de que el tema Miguel Ángel Yunes sigue calando entre militantes y simpatizantes de Morena quienes, nos comentan, no parecen estar en la idea de cejar en su exigencia de que el expanista no sea recibido en las filas del guinda. Y es que resulta que ahora fue el gobernador de Sonora el que tuvo que escuchar los gritos de un puñado de morenistas que lo fue a increpar a su salida de Palacio Nacional. Es sabido que Durazo es además el presidente del Consejo Nacional de Morena, de ahí que prácticamente lo fueran a atajar para exigirle: “¡Durazo, no queremos prianistas ya en Morena!, ¡sáquenlos!, ¡fuera de nuestro movimiento, puro corrupto!”. El sonorense, nos cuentan, pareció no hacerles mucho caso y cuando el grupo se veía dispuesto a acercársele, optó por concluir la entrevista que concedía y retirarse. El caso de la afiliación o no de Yunes sigue en las instancias internas de Morena y, nos dien, no pocos están pendientes de la resolución final. Uf.

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