PGJ indaga a la mujer que iba con Cien Caras

5eecc0255d7f4.jpeg
Foto: larazondemexico

Especial

carlos.jimenez.razon@gmail.com

La Procuraduría de Justicia del DF dice que todavía no cuenta con todos los elementos para asegurar que los asesinos del luchador profesional Ignacio Jiménez Ibarra, conocido como “El hijo de Cien Caras” iban de forma directa contra él o contra la mujer que lo acompañaba al momento del ataque.

De acuerdo con algunas investigaciones, Adela de Luna  González, además de estar ligada a una red de contrabando de mercancía ilegal, era dueña de un centro nocturno ubicado en la zona del Toreo de Cuatro Caminos, en el que presuntamente se distribuía droga.

Luna González y su ex esposo Rodrigo Mora fueron señalados como líderes de una mafia de contrabandistas que introducían al barrio de Tepito mercancía que llegaba al puerto de Manzanillo, Colima.

Por este motivo, la mujer que desde 1998 obtuvo su registro como agente aduanal, fue investigada por autoridades federales, quienes no pudieron comprobarle sus acusaciones.

Esta mujer también era dueña del bar “Roots”, el cual se encuentra ubicado en  Rodolfo Gaona 3, Col. Lomas de Sotelo.

Los peritos de la Procuraduría capitalina aseguran que a ella le dispararon en cuatro ocasiones y en nueve al luchador, quien intentó hacer algo para defenderla.

El pasado domingo, el luchador profesional, Ignacio Jiménez, de 34 años, conocido como “EL Hijo de Cien Caras”, y a su acompañante Adela de Luna  González de 50 años, fueron asesinados cuando se encontraban a bordo de una camioneta CRV de Honda en la unidad habitacional Copilco Universidad, Coyoacán.

El luchador compró los derechos del nombre de Hijo de Cien Caras, que hizo famoso a Carmelo Reyes, con quien no tenía relación familiar.