“Ya casi no encuentras a los globeros”, afirmó una mujer sobre estos comerciantes que ya se ven menos en tianguis navideños en el marco del Día de Reyes y cuyo producto está prohibido por la ley.
La mujer, quien acudió al bazar de Sur 16, en la colonia Agrícola Oriental, en Iztacalco, dijo a La Razón que tardó cerca de 40 minutos en encontrar globos para este 6 de enero. Consideró que esto es por la prohibición del plástico de un solo uso, pues esta tradición también contamina el ambiente.
“Ya casi no los encuentras y subió mucho el precio, ahora los encuentras uno en 60 pesos o dos por 100. Por lo mismo de la contaminación ya cada vez menos los encuentras.

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- El Dato: La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha advertido que los globos pueden obstruir la ruta de vuelo de aves, las cuales pueden enredarse con los hilos.
“Es bonito seguir la tradición con mis hijos ahora. Está bien (la prohibición), pero siempre los niños tienen la ilusión de aventarlos”, mencionó. Ella aprovechó la oferta y compró dos globos: uno rojo de Minnie Mouse y el otro azul de las Guerreras del K-Pop.
Desde 2021, la Ley de Residuos Sólidos de la Ciudad de México prohíbe la comercialización de los plásticos de un solo uso. El artículo 25, inciso XI Bis establece que no está permitida la comercialización, distribución y entrega de globos y varillas para éstos.
En entrevista, el titular de la Dirección General de Inspección y Vigilancia Ambiental, de la Secretaría del Medio Ambiente, Benjamín Cervantes Pérez, explicó que los únicos globos que sí están permitidos son aquellos de látex debido a su composición vegetal que ayuda a una degradación más rápida.

- El Tip: La sedema recibe denuncias por el comercio de plástico de un solo uso en comercios fijos y bien establecidos al correo denuncias@sedema.cdmx.gob.mx.
“(Los globos de poliuretano) se pueden degradar en microplásticos que contaminan suelos, pueden contaminar el agua y también son nocivos para la fauna que los puede confundir con alimento.
“En comparación, el látex, que tiene origen animal o vegetal, su descomposición se garantiza 100 por ciento y se vuelve a integrar a la naturaleza a través de compostas o algún otro proceso de biodegradación natural”, dijo.
En el caso del helio, gas que usan los globeros para inflar estos recipientes, los reportes científicos indican que éste provoca el desplazamiento del objeto hasta tres mil kilómetros, lo que significa que un globo lanzado desde la Ciudad de México podría llegar hasta la frontera con Estados Unidos. En el trayecto pueden caer a ríos, lagos, bosques u otros espacios en los que pueden ser ingeridos por animales y causarles hasta la muerte.
Así como en el tianguis navideño de Sur 16, en la explanada del Metro Pino Suárez, afuera de la Línea 2 del Metro, y en la romería de Río Blanco, en Gustavo A. Madero, sucede lo mismo. En cada sitio se observó a cuatro comerciantes durante la tarde y uno de ellos llenaba de helio las esferas.
Uno de los vendedores en Río Blanco, quien prefirió omitir su nombre, refirió que este año venderán más que el anterior, aunque mencionó que desconocía que la venta de globos está prohibida.
“No tenía conocimiento, pero no hacemos daño, sólo estamos trabajando”, dijo el joven al ser cuestionado al respecto.
En la entrada de este tianguis navideño, en la intersección entre el Eje 2 Oriente y la Avenida Oriente 95, los comerciantes aprovechaban para acercarse a las y los niños que entraban y salían con sus padres. Lo mismo hacían con los autos que poco a poco avanzaban por el tráfico.
“¡Globos, globos! Lleve su globo para su carta a los Reyes”, decían. Por 50 pesos, se podían llevar cualquiera de los más de 40 que llevaban consigo.
En Pino Suárez, el precio del globo es el mismo: 50 pesos. Aquí, un vendedor aseguró que “no es ilegal” este producto y ofreció los distintos modelos que tenía.
En este sitio, Alejandra, quien llevaba a su hija en brazos, afirmó que los globos en Día de Reyes son innecesarios y reconoció que son un problema ambiental, por lo que opta mejor por no mandar el objeto, con la respectiva carta, al cielo.
Como ella, Gabriela, quien visitó el tianguis de Sur 16, aseguró que este plástico es un contaminante y se opone a su uso. Si bien su nieta traía un globo, la mujer aclaró que ella no se lo compró, sino un vecino que también aprovechó la oferta de dos por 100 pesos y se lo regaló.
La mujer consideró que esta tradición de Día de Reyes es innecesaria y debe suplirse, por ejemplo, con dejar la carta de deseos en buzones, en el árbol de Navidad o en el zapato.

“Esa tradición es otro gasto para los papás y digo que es un gasto innecesario, porque la tradición en mis tiempos era poner la cartita en los zapatos, que es lo más adecuado para cuidar a la Tierra. No lo voy a echar (el globo de su nieta), es para que ella juegue con él”, dijo.
Cervantes Pérez afirmó que es responsabilidad de las alcaldías revisen y aplicar la ley en este tipo de tianguis para evitar el uso de plásticos de un solo uso. Recordó además que los globeros pueden ser sancionados por la venta de éstos, pues la multa va de los 58 mil 650 a los 23 millones 460 mil pesos.
El funcionario también llamó a la sociedad a tomar conciencia sobre la contaminación con los globos y que el no usarlos ayuda al medioambiente.
“Hay que ser conscientes de que son productos que dañan nuestro medioambiente y que necesitamos reforzar la cultura del cuidado del mismo también en nuestras infancias.
“Con este tipo de pequeñas acciones, en las que ponemos la carta en otro tipo de lugares igual de mágicos que un globo, contribuye a nuestras generaciones y a las venideras”, afirmó.

