Nuevos torniquetes "insuficientes", señalan

Cuestionan estudiantes la seguridad del CCH Sur

Jóvenes también reportaron que en el primer día de los nuevos torniquetes, la entrada al CCH Sur estuvo saturada,

Estudiantes del CCH Sur ingresan al plantel, ayer, por un reconocimiento facial. Foto: Cuartoscuro

Estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) plantel Sur dijeron a La Razón que los nuevos torniquetes de acceso con reconocimiento facial no son suficientes para impedir crímenes al interior del plantel, como el asesinato y las lesiones provocadas por el entonces alumno Lex Ashton “N” en septiembre de 2025.

Actualmente hay 18 torniquetes instalados en dos accesos del CCH Sur: nueve en la entrada principal, seis en el estacionamiento y dos más destinados al ingreso de personas con discapacidad; sin embargo, estudiantes advirtieron que esta medida no resuelve los riesgos de seguridad.

“Tenemos reconocimiento de caras y ahora sólo van a entrar personas que tengan que ver con CCH Sur, pero Lex Ashton era también compañero de clase y podría haber entrado. Además no vi que usaran detectores de metales”, dijo una estudiante, quien quiso ser identificada como Miranda.

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Según el protocolo, personal escolar y estudiantes que no sean reconocidos por el sistema podrán ingresar al plantel al anotarse en un registro de visitantes y dejando su credencial de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Jóvenes también reportaron que en el primer día de los nuevos torniquetes, la entrada al CCH Sur estuvo saturada, pero Luis Fernando, quien eligió ser identificado de esta manera, consideró que esto es cuestión de acostunbrarse.

Otra queja de los estudiantes es que, pese a que en el plan creado luego de los crímenes cometidos por el entonces estudiante Lex Ashton “N” se contempló colocar detectores de metales en las entradas, esta medida no se aplica de manera general.

“Sí hay detectores de metales, pero está siendo aleatorio”, dijo Ángela.

Para la alumna, la aplicación aleatoria de la detección de metales resulta preocupante, pues recuerda que Lex Ashton “N”, de entonces 19 años, logró ingresar al plantel con un arma blanca dentro de su mochila, con la que asesinó a Jesús Israel, de 16 años, e hirió a Armando, trabajador de 65 años.