El comercio ambulante de papelería se adueñó de las banquetas de la calle de Mesones en el Centro Histórico, lo que obliga a los compradores a caminar sobre la cinta asfáltica en una línea improvisada por los comerciantes con cinta amarilla y postes viales de plástico naranja a pocos centímetros de autos, motos o diablitos que cargan kilos y kilos de material escolar.
La Razón documentó, durante un recorrido, que más de 100 puestos ambulantes que expenden útiles y materiales escolares ocupan los 419 metros de calles entre Jesús María y Pino Suárez, un aproximado de tres cuadras.
- El Dato: LA CALLE de Mesones debe su nombre a que en 1525 se abrió ahí el primer mesón u hospedería de la capital virreinal, para dar alojamiento, pan y vino a los viajeros.
Ahí, los comerciantes instalaron puestos no fijos de tamaños variados sobre la acera. Los espacios más pequeños, de aproximadamente un metro por un metro, y los más grandes, de hasta tres metros de largo por metro y medio de ancho, dejan sin espacio a los peatones.
Si bien las clases del ciclo escolar 2026-2027 comienzan el 31 de agosto, en la calle de Mesones ya hay familias y papeleros minoristas que se están surtiendo, tanto en los negocios establecidos como en los puestos ambulantes.
POR TRANSFERENCIA. Para aprovechar la mayor cantidad de compradores, los puestos ambulantes de Mesones aceptan transferencias, así como pagos con tarjeta de débito, crédito y hasta tarjetas escolares expedidas por el Gobierno federal para el apoyo en la compra de uniformes y útiles, como la beca Rita Cetina.
“Aquí güera, mire, barato y le aceptamos la beca”. “Marquilla de 50 hojas en 20 pesos, llévelo porque se acaba”. “Sí, amiga, te acepto transferencia, débito y crédito para que te lleves todo lo que quieras; agarra sin compromiso”, invitaban los comerciantes ambulantes.
La oferta de los puestos ambulantes es amplia y cubre lo básico de la lista escolar, desde jardín de niños hasta preparatoria: cuadernos, hojas blancas y de colores, plumones, colores de madera, pegamentos, juegos de geometría, lápices, plumas, gomas, calculadoras científicas, plastilina, folders, organizadores, mochilas, tijeras escolares, pinturas, pizarrones y más.
Entre los precios observados por este diario, se encontraron cuadernos profesionales de 100 hojas en 50 pesos; cuadernos de pasta rígida desde 25 pesos; paquetes de 500 hojas tamaño carta por 65 pesos; hojas de colores por 35 pesos; colores de 24 piezas por 50 pesos; dos gomas por 15 pesos; sacapuntas con depósito por 10 pesos; pegamentos individuales desde 10 pesos y paquetes de 12 barras adhesivas por 100 pesos.
DUDOSA PROCEDENCIA. Los precios atraen a cientos de compradores, pero no todos confían en la mercancía que se vende en el corredor ambulante, al considerar que es reetiquetada, falsa o robada.
Guadalupe, quien también comercializa artículos de papelería en mercados y de manera independiente, aseguró que dejó de comprar algunos productos en el comercio informal de Mesones después de una mala experiencia.
“El pegamento en barra de Dixon no era original, lo compré pero venía reetiquetado. Me fui con la finta, porque estaba más barato, pero me salió contraproducente. Creo que es mejor comprar en lo establecido”, relató.
Otra compradora, Graciela, coincidió en que prefiere realizar sus compras dentro de establecimientos formales, porque los considera más seguros que los ambulantes.
“Creo que adentro está más seguro, porque afuera te ven si sacas tu monedero o lo que sea, y te lo quitan. Adentro encuentras más variedad. Afuera siento que hay mucha copia, mucho falso. Uno se va por el precio, pero luego no pintan o no pegan”, manifestó.
- 9 Cuadras es la extensión total de la calle de Mesones
REORDENAMIENTO. El crecimiento de este corredor de papelería ambulante ocurre mientras el Gobierno de la Ciudad de México mantiene abierta la discusión sobre el reordenamiento del comercio en vía pública.
La Secretaría de Gobierno (Secgob) capitalina sostuvo, el pasado 29 de julio, una reunión privada para revisar la estrategia que aplicará con los comerciantes ambulantes que operan en la Alameda Central y las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes, una de las zonas donde el Gobierno capitalino busca recuperar espacios públicos.
A inicios de este año, el 7 de enero, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, anunció la primera etapa del programa y dijo que continuarían teniendo acuerdos con las organizaciones de comercio ambulante para concluir a mediados de este año.
CON VIGILANCIA. Ante este panorama, La Razón solicitó una postura a la Secgob para conocer si existe una estrategia específica para el corredor comercial ambulante de Mesones o si se contempla alguna intervención durante la temporada de regreso a clases, cuando la venta de útiles escolares alcanza su mayor actividad, pero, al cierre de esta edición, la dependencia no emitió una respuesta.
Además del ambulantaje, sobre Mesones hay personas que se colocan de pie sobre pequeños bancos, con un radio de comunicación en la mano, para vigilar los puestos informales.
La Razón observó que cada vez que alguien fotografiaba la escena, los operadores transmitían avisos por radio a otras personas ubicadas metros adelante, quienes permanecían atentas.
Este periódico también observó la ausencia de policías sobre Mesones y tampoco había funcionarios públicos de la Secgob, conocidos como Defensores del Espacio Público, que apoyan las acciones en el ordenamiento del comercio ambulante.
LA GRAN VENDIMIA
Algunos datos sobre los vendedores que se despliegan en las calles y avenidas de la capital.
- 80 Mil oficialmente registrados en el Sistema de Comercio en Vía Pública (Siscovip)
- 200 Mil estimados por especialistas, si se incluye el comercio itinerante y sin registro en las distintas alcaldías
- 14 Mil y hasta 15 mil en los perímetros A y B del Centro, donde el gobierno implementa fases de reordenamiento para retirar o reubicar a más de 4,500
- 90 Proyecta el Gobierno capitalino reubicar de la Alameda Central hacia locales del Metro, como parte de la recuperación del espacio público │ Fuente|GCDMX
