El Gobierno de la Ciudad de México seleccionó a Mota-Engil México como el inversionista con el que se prevé formalizar un proyecto de coinversión para la renovación integral de la Línea 3 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro. Esta obra estratégica incluye la modernización de la infraestructura ferroviaria, el material rodante y los sistemas, además de servicios de largo plazo. El fallo correspondiente fue emitido por el Fideicomiso Público de Administración y Pago BM/5131 (FICO) tras un proceso abierto al sector ferroviario.
El procedimiento administrativo despegó con la publicación de la invitación en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el 19 de junio y de los Lineamientos el 14 de julio. En total, el registro atrajo a 11 empresas interesadas, incluyendo tanto a constructoras de infraestructura como a fabricantes de material rodante. El 7 de septiembre se recibieron oficialmente las dos propuestas competidoras de Mota-Engil México y del grupo liderado por ICA Constructora.
Dichas ofertas fueron analizadas de manera colegiada por el STC Metro, la Secretaría de Movilidad (Semovi) y la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF), con el respaldo del Órgano Interno de Control. Tomando en cuenta los criterios de evaluación, donde el 80 por ciento correspondió al rubro técnico y el 20 por ciento al económico, Mota-Engil obtuvo 90.44 puntos totales. Con 88.05 puntos técnicos y 100 puntos económicos, fue la única empresa que cubrió la totalidad de los requisitos normativos.
La propuesta ganadora también destacó por su viabilidad presupuestal al representar la alternativa de menor costo entre las evaluadas. Su monto acumulado alcanzó los 25 mil 180.4 millones de pesos por concepto de pagos por disponibilidad y operación, cifra que resultó ser 43 por ciento inferior a la propuesta contraria. Estos elementos financieros consolidaron la decisión tomada por el FICO dentro del procedimiento de selección.
En cuanto al alcance técnico, el proyecto prevé la incorporación de 45 trenes nuevos y la sustitución total de las vías existentes. También se modernizarán los sistemas eléctricos, de control y señalización, además de rehabilitar integralmente las estaciones del tramo comprendido entre Indios Verdes y Universidad. Respecto al calendario, las obras principales iniciarán en 2027, ratificando que en 2026 no habrá cierres ni suspensión del servicio.
Antes de su consolidación definitiva, la iniciativa institucional deberá superar diversas etapas legales y administrativas obligatorias. Entre estos requisitos destacan su registro en la Cartera de Proyectos de la Ciudad de México y la revisión económico-financiera a cargo de la Secretaría de Administración y Finanzas. Asimismo, se requerirá la aprobación de los mecanismos financieros correspondientes para su instrumentación formal.
Todo el esquema financiero será entregado ante el Congreso de la Ciudad de México dentro del Paquete Económico 2027, recordando las autoridades que el fallo “constituye una etapa del procedimiento y no representa, por sí mismo, un compromiso financiero”. La administración capitalina reafirmó que la ruta no se privatizará, ya que el STC mantendrá la operación, la tarifa permanecerá intacta y los avances se informarán trimestralmente en cumplimiento de la legislación aplicable.
am
Gobierno de la CDMX realizará inversión millonaria para mercados públicos
