Exigen justicia durante el funeral de Fátima

Entre canciones y globos familiares despidieron a la niña; el cortejo hizo una parada afuera de la escuela donde la menor fue sustraída

  • Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Fátima, feminicidio
Foto: La Razón (Archivo).

Con llanto, canciones, globos, flores y vestidos de blanco, así como un clamor unánime de justicia, cientos de personas le dieron el último adiós a la pequeña Fátima, quien fue asesinada y cuyo cuerpo fue hallado en inmediaciones de Tláhuac el sábado pasado.

Entre el dolor y la indignación, los familiares y vecinos se despidieron de la menor de siete años con una misa de cuerpo presente, en la que participó el Obispo de Xochimilco, para recordarla y exigir que nadie más en el país vuelva a sufrir una pérdida así.

Te puede interesar: Policía capitalina identifica a la mujer que se llevó a Fátima

Foto: Eduardo Cabrera

Te puede interesar: Iglesia católica condena feminicidios de Ingrid y Fátima en CDMX

El ataúd de la niña fue cargado y llevado en caravana hasta donde será su última morada, seguido por un conjunto de mariachis, que entonaban canciones como “Adiós, adiós” y “Duérmete mi niña”.

Sin embargo, antes de llegar ahí, los deudos hicieron una escala en la Primaria Enrique C. Rébsamen, de donde la menor fue sustraída por una mujer el 11 de febrero pasado.

Frente al portón amarillo de la escuela colocaron el féretro, y exigieron que salieran las autoridades educativas a dar la cara.Una maestra fue la que abrió la puerta y dijo que si como acto simbólico a Fátima, podrían dejar la puerta abierta, pero que no hicieran ruido porque había clases.

Te puede interesar: Fátima sí sufrió abuso sexual y golpes, revela necropsia

Ahí, afuera del plantel educativo, los asistentes guardaron un minuto de silencio en honor a la pequeña.

Al pasar 20 minutos, el cortejo siguió su camino hasta llegar al panteón de la localidad, en Tulyehualco, donde ya habían cavado para que ingresara el ataúd, al que antes de ser sepultado, los hermanos de la menor le aventaron sus juguetes favoritos, al mismo tiempo que lloraban inconsolablemente.

Los asistentes exigieron a las autoridades de la Ciudad de México aprehender a la mujer que se robó a Fátima.

Más tarde, Luis, padre de la menor, agradeció a quienes los acompañaron de pueblos como Tulyehualco, San Luis, San Gregorio y San Juan, entre otros; después se retiró sin dar más declaraciones.

A las 17: 45 horas todos los asistentes se fueron.

olr