Notimex
La lápida de la tumba del filósofo y escritor francés Jean Paul Sartre, fallecido el 15 de abril de 1980, fue exhibida por los familiares de un poeta colombiano acaecido recientemente en Cali, quien la sustrajo del cementerio de Montparnasse, de París.
Los amigos y allegados del recién fallecido poeta caleño Arnulfo Valencia encontraron, entre sus libros, la lápida, confirmando que la había sustraído de ese cementerio y enviado por correo a Colombia a finales de 1980.
Antes de morir, Valencia le informó a sus hijas acerca de la lápida del máximo exponente del existencialismo y del marxismo humanista.
El filósofo, dramaturgo, novelista y periodista político francés Jean Paul Sartre es considerado como el padre del Pensamiento Existencialista.
Férreo defensor de que la libertad y la aceptación de la responsabilidad personal son los valores principales de la vida y quien en 1964 rechazó el Premio Nobel de Literatura, nació en París el 21 de junio de 1905.
Sus estudios los realizó en la Escuela Normal Superior de París, en la Universidad de Friburgo, Suiza, y en el Instituto Francés de Berlín.
En 1929, cuando contaba con 24 años, comenzó a impartir clases de filosofía en varios liceos, actividad que tuvo que suspender al estallar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), porque se enroló al ejército.
Para 1940 cayó prisionero de los alemanes, quienes lo dejaron en libertad un año después. Al concluir su cautiverio, retomó su actividad como docente e impartió clases en Neuilly; y más tarde en París, al tiempo que participó activamente en la Resistencia Francesa.
En 1943, las autoridades alemanas le permitieron que representara su obra de teatro antiautoritaria “Las moscas” y que publicara su trabajo filosófico más célebre “El ser y nada”, que concibió a los humanos como seres que crean su propio mundo al rebelarse contra la autoridad y aceptar la responsabilidad personal de sus acciones, sin el respaldo de la sociedad, la moral o la fe religiosa.
Un par de años después, Sartre abandonó la labor académica y fundó, con Simone de Beauvoir, la revista política y literaria “Les temps modernes” (Los tiempos modernos), de la que fue editor en jefe.
Después de 1947 fue considerado como un socialista independiente y la mayor parte de sus escritos producidos en la década de los años 50 destacan cuestiones políticas, incluidas sus denuncias sobre la actitud represora y violenta del ejército francés en Argelia.
Las obras filosóficas de Sartre, que crean una visión única llamada existencialismo, conjugan la fenomenología del filósofo Edmund Husserl, la metafísica de Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Martín Heidegger, así como la teoría social de Karl Marx.
Esta amalgama, que relaciona la teoría filosófica con la vida, la literatura, la psicología y la acción política despertó el interés de la población e hizo del existencialismo un movimiento mundial.
En su teoría del psicoanálisis existencial señalaba que era ineludible la responsabilidad de todos los individuos a adoptar sus propias decisiones.
Sartre puso de manifiesto en obras de teatro y novelas su creencia de que la libertad y la aceptación de la responsabilidad personal son los valores principales de la vida y que los individuos deben confiar en sus poderes creativos más que en la autoridad social o religiosa.
La última obra filosófica del autor francés fue “Crítica de la razón dialéctica” (1960), en la que trasladó el énfasis puesto en la libertad existencialista y la subjetividad, al determinismo social marxista.
Escribió también las novelas “La Náusea” (1938) y la serie narrativa inacabada “Los caminos de la libertad”, que comprenden “La edad de la razón” (1945), “El aplazamiento” (1945) y “La muerte en el alma” (1949).
Asimismo, redactó su autobiografía “Las palabras” (1964), y una biografía del autor francés Gustave Flaubert titulada “El idiota de la familia”, que comprende tres volúmenes.
Jean Paul Sartre falleció en su ciudad natal el 15 de abril de 1980, dos meses antes de cumplir 75 años de edad.
agp
