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No sólo la clase política, historiadores y académicos de distintas instituciones educativas festejaron este 20 de noviembre el Centenario de la Revolución; la popular historieta de Memín Pinguín se sumó a los festejos con una edición especial titulada Memín Pinguín. Centenario, que salió a la venta la semana pasada.
Con un costo de 15 pesos, la publicación muestra al simpático personaje con un sombrero en el que se lee “Viva México”, mientras en la mano derecha sostiene una resortera y en el pecho carga una rielera que en lugar de balas tiene paletas de caramelo.
Memín viste ropa de manta y huaraches y expresa: “¡Les voy a contar cómo se hizo nuestra revolución!”. En el fondo, tres personajes: Francisco I. Madero (al centro), Emiliano Zapata y Francisco Villa, que va a caballo.
El argumento de la historieta mexicana —creada por Yolanda Vargas Dulché en 1945— se centra en una clase de primaria en la que el profesor explica por qué “las dos revoluciones mayores y más importantes del siglo XX fueron la mexicana y la rusa”.
En la impertinencia habitual en Memín, éste pregunta: “¿Qué es una revolución, maestro? Porque yo oigo que antes había discos de música de 33 revoluciones por minuto”.
El profesor, entonces, procede a explicar los acontecimientos más relevantes del movimiento revolucionario hasta el momento en que Álvaro Obregón resulta triunfante en las elecciones de 1929 “y acabó de pacificar y poner orden” en el país.
Concluye con el asesinato de Obregón en un restaurante donde festejaba su reelección como presidente, y con el de Villa, quien fue ultimado en Parral, Chihuahua, pese a que “ya estaba retirado de la política”.
Antecedente. Uno de los aspectos que han caracterizado a Memín Pinguín ha sido la importancia que ha dado a valores como la amistad, representados en la historieta por Ernestillo, Carlangas y Ricardo.
Su éxito alcanzó una difusión sin precedente no sólo en México —donde se convirtió un icono de la historieta— sino también en el extranjero. A tal grado fue su éxito en otros países que durante un tiempo el Ministerio de Educación de Filipinas hizo obligatoria su lectura en las escuelas.
En 65 años de historia la publicación no se ha salvado de los escándalos. El 28 de octubre del 2005 apareció Memín en cinco estampillas como parte de la serie “La caricatura en México”. Estos sellos causaron controversia al ser considerados, por parte del gobierno estadounidense, como racistas por ser un estereotipo de la gente de raza negra.

