Escritora evoca el fin del desamor en libro

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Foto: larazondemexico

Una de las novelas más enigmáticas e intensas de Cristina Rivera Garza (Matamoros, 1964), El mal de la taiga (Random House, 2019), acaba de ser reeditada después de siete años de su aparición. Cercana a la atmósfera de los cuentos de hadas, esta narración es un viaje a un espacio agreste donde la aparente lasitud y el sacramento de la naturaleza conducen a los personajes a estados alucinantes. La taiga, enfermedad que acorrala: plaza ilusoria en que la fuga es imposible: la enajenación amordaza a sus moradores abatidos por las vacilaciones.

Una exdetective acepta un caso: hallar y traer de regreso a una mujer que abandonó al marido para huir con otro hombre hacia lo más apartado de la taiga. Crónica fantástica del desamor y también una pesquisa de los factores que distorsionan la lógica del lenguaje y de los sentidos. Desbocados designios fantásticos que atrapan al lector en empalme de novela detectivesca con untos de Henry James y Edith Wharton.

El mal de la taiga: evocaciones transgresoras de un escenario alterado: el boscaje depositario de turbaciones y encantamientos. Destinos cercados por el sofocante entresijo que suscribe la espesura boreal.

“Es una novela que escribí en estado febril y delirante. Sabía que era capaz de lograr algo inesperado. La experiencia de la escritura desbordada en sentido de una mística cautivadora. Así escribí esta novela, que ahora la traducción al inglés, después de siete años, es finalista del importante concurso Shirley Jackson para libros de horror, suspenso psicológico y fantástico. En 2012 nadie la ubicó en esa tendencia. La temática y el ritmo tienen mucho de la adrenalina con que fue concebida”, puntualizó en entrevista con La Razón, Cristina Rivera Garza.

¿Ficción especulativa? En el sentido de los mitos que hemos construido alrededor del bosque, por supuesto que es una narración especulativa. Las leyendas nos hacen y constituyen nuestro inconsciente colectivo. El narrador discurre alegóricamente sobre el bosque, los niños perdidos y el lobo feroz: componentes esenciales de su mitología.

Leo hoy su novela y me invaden emociones nuevas que no estimé en la lectura de hace siete años... La reedición sobrelleva a invitar a nuevos lectores y asimismo, a revaluar la lectura. Estamos en un mundo distinto: la novela se enfrenta hoy a miradas y modos de asimilaciones diferentes. El factor de la traducción al inglés le da otra dimensión. El texto se ha transformado por el tiempo y las circunstancias.

¿Una historia de desamor? Más que todo, me atrevo a decir que es una historia del ‘fin del desamor’. Cruzar el límite de la taiga que llevamos dentro, y entrar en el territorio de la Taiga como geografía es tener contacto con el fin del desamor. No en sentido metafórico, sino en el sentido de como la soledad y la monotonía de la taiga nos advierte de una zona de separación, descomposición y crueldad.

Lo mismo

Por Cristina Rivera Garza

Que habían vivido ahí, me dijeron. Que ésa era la casa. Y la señalaban con una especie de timidez que bien podía confundirse con el respeto o con el terror. Sus dedos apenas lograban asomarse por las bocamangas de unos abrigos pesados y negros. El olor a carbón bajo sus brazos. Las uñas sucias. Esos labios tan resecos. Sus pupilas, que se movían con discreción hacia el objeto señalado, no tardaban en regresar a su punto de partida: la mirada frontal. ¿Qué buscaba ahí en realidad? Eso era lo que me preguntaban sin atreverse a preguntar. Y yo, que tampoco lo sabía con exactitud, acoplaba mis pasos a los suyos. Y los seguía de regreso a la comarca entre la nieve.

No era una casa, eso habría que decirlo desde ahora. Yo hubiera descrito lo que vi esa mañana de inicios de otoño como una cabaña, tal vez menos. [...]

Fragmento de la novela.

Cristina Rivera Garza

Nació: 1 de octubre de 1964

Lugar: Matamoros, Tamaulipas

Profesión: Narradora y poeta

Galardones: Primer lugar en el Concurso de Poesía Punto de Partida 1984 por Apuntes, Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí 1987 por La guerra no importa, el Nacional de Novela José Rubén Romero 1997 por Nadie me verá llorar, el Nacional Juan Vicente Melo 2001 por Ningún reloj cuenta esto, el Sor Juana Inés de la Cruz 2009 por La muerte me da, entre otros

Ficha

El mal de la taiga

Autor: Cristina Rivera Garza

Genero: Novela

Editorial: Random House, 2019

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