En la historia del arte, la representación de la Adoración de los Reyes Magos o Epifanía ha estado alimentada con “ideas de exoticidad y lujo en diversos momentos a lo largo del tiempo”, debido a la procedencia de Oriente de Melchor, Gaspar y Baltasar, explicó a La Razón Ramón Avendaño, curador de arte novohispano del Museo Nacional de Arte (Munal).
“Vale la pena recordar que los magos en realidad eran astrólogos que leían el porvenir en las estrellas, y ni los textos canónicos ni apócrifos los describen como reyes; en realidad, esto responde al interés de la religión por mostrar en esta primera manifestación del Mesías a los poderosos de la Tierra postrados a su divinidad; por ello, en múltiples casos novohispanos, como las pinturas de Baltasar Echave y Juárez, estos hombres aparecen ataviados con lujosas telas, joyería y un turbante sobre el que descansan las coronas, evidenciando así su ambivalencia como magos y reyes”, dijo el curador.

- 1.60 metros por 1.40 mide la pieza Los Reyes Magos, de Ángel Zárraga
De acuerdo con el especialista, dentro de los repertorios artísticos de la Nueva España, la Epifanía o Adoración de los Reyes Magos se inspira en grabados o estampas que provenían del otro lado del Atlántico, las cuales se basaban en el Evangelio canónico de Mateo o de los “denominados apócrifos, como el Protoevangelio de Santiago, el Pseudo Mateo y el Evangelio Árabe de la Infancia”.

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Por lo anterior, en las pinturas se encuentran elementos comunes, como “la Sagrada Familia, compuesta por José, María y Jesús en su primera infancia y postrados ante el Niño Jesús los reyes, cuyos nombres, Melchor, Gaspar y Baltasar, aparecen por primera vez en el año 845 en el Liber Pontificalis de Ravenna”.
Un parteaguas en la representación de los Reyes Magos fue “Peter Paul Rubens a inicios del siglo XVII al complejizar las vestimentas y ornamentos de los sabios y complejizar la escena al incluir un cortejo amplio de sirvientes, espectadores y animales”, destacó el curador.
Otro ejemplo de las pinturas en las que está presente la Adoración de los Reyes Magos son las cuatro obras que forman parte del acervo del Munal, tres novohispanas y una moderna.

“En las primeras destacan las elaboradas por José Juárez (La Epifanía), Baltasar de Echave Orio (Adoración de los Reyes) y Juan Rodríguez Juárez (La Adoración de los Reyes), mientras que, en el segundo grupo, resalta la realizada por el duranguense Ángel Zárraga (Los Reyes Magos)”, detalló el curador del Munal, Ramón Avendaño.
El especialista resaltó que en estos lienzos, la Estrella de Belén forma parte fundamental de la composición, pues “en ocasiones de manera muy discreta, brillando en lo alto del firmamento de los cielos de José Juárez, el de su descendiente, Juan Rodríguez Juárez, o incluso en el de Zárraga y, en otras, cobra mayor protagonismo, como sucede en la pintura de Echave Orio, en la cual, el astro rodeado de un luminoso halo, dirige un rayo hacia el portal de Belén, recordando que dicha estrella condujo desde Oriente a los Magos”.
El curador Ramón Avendaño explicó que en el caso de Echave Orio también “destaca la manera en que enfatiza el humilde gesto de Melchor, quien postra sus insignias regias y besa el pie del Niño Jesús reconociendo así su condición de rey”.

El experto complementó que de estas cuatro piezas, una es fundamental dentro del acervo del Museo Nacional de Arte, “el pequeño lienzo realizado por Juan Rodríguez Juárez a manera de proyecto preparatorio, aprobado por el virrey en 1719, de la pintura central del imponente Retablo de los Reyes, en la Catedral Metropolitana, y en la cual se conjugan diversas tradiciones artísticas en la representación de este pasaje bíblico, pero con una característica muy peculiar; el pintor se encuentra autorretratado entre el cortejo que acompaña a los Magos y contempla fijamente al espectador desde aquel remoto siglo XVIII”.
Dijo que conocen con precisión que Juan Rodríguez Juárez se plasmó en el lienzo, porque el Munal también resguarda otro autorretrato del artista.
Visita las obras
Dónde: Museo Nacional de Arte (Tacuba 8, Centro Histórico, CDMX)
Horario: de martes a domingo,
de 10:00 a 18:00 horas
Costo: $95 (general)

