El Museo del Estanquillo inaugurará el próximo sábado 17 de enero la exposición Adolfo Mexiac y su tiempo, una ambiciosa retrospectiva integrada por 348 piezas —entre grabados, pinturas, fotografías, dibujos, tapices, carteles y libros— que rinde homenaje al pintor y grabador michoacano.
La muestra, que se podrá visitar en la sala 2 del recinto, exhibe por primera vez una selección de los grabados recientemente donados al museo por Patricia Salas Velasco, compañera de vida del artista durante 33 años.
De este acervo, se presentan obras inéditas y placas originales de linóleo, algunas vinculadas a su trabajo gráfico para la Confederación de Trabajadores de México (CTM), de las cuales sobreviven pocos ejemplares.
- El Dato: EL GRABADO Libertad de expresión, de 1954, muestra a un joven tsotsil con la boca amordazada por una cadena, se convirtió en un símbolo de la censura.
Más allá del vasto acervo de Mexiac, el impacto de su obra en México es profundo y duradero. Su producción artística es aún actualmente un testimonio visual de las luchas sociales, obreras y políticas del país a lo largo del siglo XX.
Para Alejandro Brito, director del Museo del Estanquillo, “el legado de Mexiac lo podemos ver como un testimonial artístico de las luchas que se han llevado a cabo en el país, en defensa de los recursos naturales, los movimientos obreros, en contra de la carencia de la vida y los movimientos sociales como el del 68, porque además buscaba, sobre todo, mantener una calidad artística buena”, dijo a La Razón.
Esa dimensión histórica dialoga de forma directa con nuestro presente y las problemáticas que día a día nos envuelven. “Una de las cosas que el visitante va a ver en la exposición es qué tanta actualidad tienen estos grabados, estos carteles; el visitante va a descubrir, va a hacer esa relación que existe entre el contenido de estos grabados y la realidad”, afirmó Brito.
- 348 piezas se pueden ver en la exhibición del grabador
Entre los temas que destacan están la reducción de la jornada laboral, la recuperación de recursos nacionales y la crítica al intervencionismo estadounidense que, tras los hechos ocurridos recientemente en Venezuela, siguen formando parte del debate público. La muestra invita así a establecer una relación entre la gráfica y la realidad política y social contemporánea.
Bajo la curaduría de Rafael Barajas El Fisgón, Adolfo Mexiac y su tiempo propone un recorrido cronológico por la trayectoria del artista, en diálogo con un México que se recuperaba de conflictos sociales, un periodo marcado por la Guerra Fría y la redefinición de la identidad nacional.
Figura central de la tercera generación del Taller de Gráfica Popular, donde colaboró entre 1949 y 1960, Mexiac concibió el arte como una herramienta de militancia. “Perteneció a una generación que veía el arte como un compromiso para crear conciencia entre la población”, recuerda el director del recinto, al subrayar el papel del TGP como un aliado del movimiento estudiantil de 1968.
“Fue aliado a las causas sociales y lo que hace es difundir mensajes para crear conciencia. Incluso participa en el movimiento estudiantil del 68. Uno de sus grabados más conocidos, Libertad de Expresión, fue retomado por los estudiantes porque hacía alusión al movimiento”, mencionó.
El proceso de montaje de la exposición no estuvo exento de retos, pues implicó tomar importantes decisiones curatoriales. “Eran tan numerosas las obras que no podíamos exponerlas todas, también queríamos poner las placas de linóleo y, aparte, decidimos exponer otro tipo de obra de Adolfo Mexiac, extender la exposición a toda su trayectoria, que fue muy larga como artista”, explicó Alejandro Brito.
Además de su reconocida labor como grabador, la exposición recupera su trabajo en otros soportes y disciplinas, como los carteles sindicales, las ilustraciones editoriales y la experimentación con técnicas y materiales diversos, influenciados por la tradición de la Escuela Mexicana de Pintura, la gráfica de denuncia y los cánones del realismo socialista.
Adolfo Mexiac y su tiempo revela la versatilidad del creador michoacano, quien exploró diversos lenguajes a lo largo de su vida. “Utilizó la fotografía como medio de expresión artística, hay cerámica e incursionó en otros géneros artísticos como el tejido. Es una muestra muy integral, que muestra todas las facetas de este extraordinario artista”, concluyó Alejandro Brito.
ADOLFO MEXIAC Y SU TIEMPO
Dónde: Museo del Estanquillo (Isabel la Católica 26, Col. Centro, CDMX)
CUÁNDO: A partir del 17 de enero.
Entrada libre.