Cuando la coreógrafa Claudia Lavista se enfrentó al desafío de llevar a escena el ballet Revolución diamantina, compuesto por la artista mexicana Gabriela Ortiz con dramaturgia de la escritora Cristina Rivera Garza, quiso que fuera un “trenzado” coreográfico que uniera la fuerza creativa de tres mujeres: la de ella, la de Lola Lince y la de Melva Olivas.
El resultado es una pieza en la que están sus lenguajes dancísticos, pero también símbolos como la sangre, la piedra, la trenza o el tótem. Además se incluyen el pensamiento y aportaciones de otras en las luchas feministas, desde María Sabina hasta Rita Segato, Glorian Saldúa y Clarissa Pinkola Estés.

“Glorian Saldúa habla de cómo el comadrazgo es una alianza espiritual y política entre mujeres, que cuando se reconocen vulnerables, transforman esa vulnerabilidad en una fuerza colectiva para hacer cambios estructurales en una sociedad patriarcal y machista. Y de ahí viene esta idea de trabajar tres mujeres como comadres coreógrafas que activan esta fuerza colectiva”, dijo Claudia Lavista a La Razón sobre la pieza que se estrena el 4 de julio en el Palacio de Bellas Artes.

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El punto de partida fue convertir este viaje musical en un recorrido de las mujeres en su lucha por la equidad.
“La pieza a nivel coreográfico nace de una imagen profunda y compartida que es este largo peregrinaje de las mujeres en la historia. Un tránsito que ocurre no solamente en el tiempo, sino en el cuerpo, en el que hemos heredado violencias estructurales. Tiene que ver con la visión de esta marcha de las mujeres que podríamos ahora ver simbolizada en las del 8M”, compartió Claudia Lavista, quien fue invitada al proyecto por Marisa Canales, directora de Urtext.
La coreógrafa reconoció que crear un ballet con la música de Gabriela Ortiz fue un reto. “Es un desafío porque la obra tiene partes muy literales; se oye ‘mi cuerpo no se toca’, ‘ni una más’, ‘el violador eres tú’, el coro canta eso. Fue no caer en la representación, sino trabajar desde la poética”, compartió.
En lo anterior coincidió Lola Lince, quien contó a este diario: “Me negaba a caer en cualquier tipo de panfleto y quería encontrar la veta desde mi postura artística, mi feminismo corporal que también responde a cuerpos fragmentados por la violencia histórica”.
Este ballet con 13 bailarines del Centro de Producción de Danza Contemporánea (Ceprodac) —12 mujeres y un hombre— inicia con el nacimiento de la mujer y el segundo acto refleja la sororidad. En el tercero, Lola Lince se centra en las ataduras, pero también en el ritual de sanación.
“Lo primero que me vino a la mente es la lucha. Una mujer que está atada, que está luchando por desatarse. Empecé a sentir que estaba fracturada y necesitaba sanación. La respuesta fue reconstruirme en mi femineidad verdadera y auténtica, de ahí jalé las veladas de María Sabina”, detalló Lola Lince.
En la cuarta escena se apela a la defensa y reorganización de las mujeres frente a la violencia. Y la quinta, a cargo de Lola Lince, es sobre la reconstrucción.
“Inmediatamente, la imagen que apareció fue un naufragio y un montón de restos de palos, de madera, que estaban ahí para reconstruir. A partir de eso empecé a generar lenguaje para esa pieza, primero como una resistencia de mi cuerpo a volverse dócil y como si agarrara pedazos de mi propio cuerpo para ponerlos en su lugar”, explicó.
El sexto acto deja un mensaje luminoso. “Termina con la esperanza de que hay una posibilidad de tener un nuevo horizonte como comunidad, que no esté sustentada en estos fenómenos machistas y patriarcales. Es una invitación a unirse a esta lucha y a poner sobre la mesa que el feminismo no es una batalla de mujeres, la tiene que asumir la sociedad completa”, detalló Claudia Lavista.
La coreógrafa señaló que la pieza es un hito por diversas razones. Además, formará parte del repertorio del Ceprodac, por lo que espera que viaje a otros países.
“Hay varios hitos aquí: trabajar con una compositora mexicana que crea un ballet, que puede estrenarse con la colaboración de tres coreógrafas mexicanas, que es un texto de Cristina Rivera Garza; trabajar con un sello discográfico dirigido por Marisa Canales, y con el Ceprodac, dirigido por Cecilia Lugo”, mencionó.
Expresó que lo que más les importa “es lo que la pieza está hablando, porque el problema de la violencia sistémica nos cruza a todas. Esta obra nos permitió unirnos para hablar de esto que nos importa tanto y que le interesa a todo el mundo”.
Revolución diamantina se presentará con la Orquesta Urtext en vivo, bajo la dirección de Lina González-Granados. Las funciones serán el 4 y 5 de julio a las 19:00 y 17:00 horas, respectivamente.
Revolución diamantina
Cuándo: 4 y 5 de julio
Dónde: Sala Principal del Palacio de Bellas Artes
Horarios: sábado 19:00 horas y domingo 17:00 horas
Localidades: de $250 a $1500


