Concluye exposición

Asistentes piden que Colección Gelman se quede en México

MUESTRA Relatos modernos reúne a cientos de personas ayer; “que no se vayan con los intereses del mercado”, dice una joven

VISITANTES admiran la obra Diego en mi
pensamiento, de Frida, ayer.
VISITANTES admiran la obra Diego en mi pensamiento, de Frida, ayer. Foto: Carlos Mora|La Razón

Desde temprana hora, decenas de asistentes acudieron al último día de la exposición Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander en el Museo de Arte Moderno, en la Ciudad de México. Algunos motivados por ser la única oportunidad de ver las piezas antes de su partida a España, otros atraídos por la discusión que ha generado el acervo que conformó la acaudalada pareja Jacques y Natasha y el desenlace que ha tenido hasta llegar a manos de la familia Zambrano y unos más por ver de nuevo piezas que observaron en el país hace 20 o 50 años, constató La Razón.

Aunque por la mañana la fila no era como la de la semana pasada, que llegaba hasta parte de la avenida Paseo de la Reforma, al menos alcanzaba la explanada del inmueble. Había desde visitantes de la Ciudad de México hasta de Coahuila o países como España, Japón y Estados Unidos. Por la tarde, la asistencia incrementó.

  • El dato: Algunas de estas obras se exhibirán en la Fundación Beyeler, en Basilea, Suiza, de enero a mayo de 2027, y luego en el Museo Nacional de Noruega, de junio a noviembre.

Entre el público había personas que habían visitado la exposición más de una vez, como Regina Bank, para quien era la segunda ocasión y decidió ir debido a que era el último día que podía verla en México, por lo menos hasta 2028, que es la fecha de su regreso para exponerse en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco).

No ha sido ajena a la discusión en torno a la Colección Gelman Santander, que se conforma por obras con declaratoria de Monumento Artístico, como las de Frida Kahlo y Diego Rivera.

PERSONAS hacen fila dentro de la sala
para ver las piezas
PERSONAS hacen fila dentro de la sala para ver las piezas ı Foto: Carlos Mora|La Razón

“Sí me parece importante que las piezas se queden en México, que no se vayan con los intereses del mercado y que sea una cuestión de patrimonio. Entiendo que se vendiera, que sea mucha lana y que haya quien la pueda adquirir, pero sí pienso que se deberían de quedarse como una unidad, porque se puede entender como un momento muy importante de México, de los artistas más grandes que hemos tenido. Creo que se debe exponer junta y que no la deshagan por partes; que se tenga un control”, dijo a La Razón.

Otros asistentes, como Johanna Torrecillas, acudieron al museo para ver las 68 obras que jamás habían visto en su vida de manera física. Ella consideró que será tarea de los mexicanos que se siga al pendiente del futuro del acervo que comenzará en septiembre una itinerancia en el Faro Santander, en España.

  • 30 de las obras cuentan con declaratoria de Monumento

“No nos queda más que apreciarla ahorita que estuvo en el país y esperar que sí cumplan, que la traigan de vuelta y que pueda otra vez estar en exhibición. No valoramos lo que tenemos hasta que se va. Ahorita que sabemos que sale del país, creo que es de nosotros estar al pendiente, porque ellos pueden decir que en dos años regresa, pero no nos consta nada. Ojalá que realmente permanezca en lugares donde podamos tener acceso como mexicanos”, expresó Torrecillas, quien también compartió que fue una grata sorpresa admirar la obra Vendedora de alcatraces (1943), del muralista Diego Rivera, que sólo había visto en fotos.

RETRATO de Natasha Gelman, de Diego
Rivera, al inicio.
RETRATO de Natasha Gelman, de Diego Rivera, al inicio. ı Foto: Carlos Mora|La Razón

Hubo quienes también señalaron la importancia de hacer valer el testamento de Natasha Gelman.

“Algo se hizo mal en el proceso, porque era una herencia, había un testamento y se ha ido modificando el sentido, tanto que de algunas de las obras se descubrió que estaban ya expuestas en una subasta para venta (en 2024).

“Se trató de impedir y de ahí han surgido controversias hasta la compra del empresario Zambrano. Creo que seguirá la disputa, pero sería mejor retomar el espíritu del testamento original”, comentó Germán Rodríguez, quien hace 50 años había tenido oportunidad de ver algunas obras del acervo, principalmente Autorretrato con monos, de Frida Kahlo.

UNA FAMILIA al tomarse una selfie en
una obra de Rivera.
UNA FAMILIA al tomarse una selfie en una obra de Rivera. ı Foto: Carlos Mora|La Razón

“Las obras deberían quedarse en nuestro país, más allá de cualquier otra cosa, y sí estar saliendo, como muchas veces salen otras de México, pero con convenios y un buen trabajo legal. Con una buena intermediación, quizás sí se pueda lograr, pero hay que trabajarlo bastante. Si ya se echó a perder el principio, ahora hay que trabajar”, abundó.

En ese mismo sentido opinó Jaimy Durant: “Escuché que esa colección se le ha quedado como herencia a México por parte de la dueña; sin embargo, tuvieron una serie de cosas raras que hicieron que terminara en manos de otra persona y, por lo cual, no puede estar fija en el país y, después de esta vez, va a venir dentro de dos años. Creo que así debería de haber sido, que se quedara, porque así lo dejó la dueña”.

UNA JOVEN aprovechó para dibujar
piezas de Frida
UNA JOVEN aprovechó para dibujar piezas de Frida ı Foto: Carlos Mora|La Razón

Pocos eran ajenos a la controversia y discusión que abrió la Colección Gelman Santander. Algunos mientras observaban las obras les comentaban a sus acompañantes parte de la historia que no sólo llegó a los medios de información nacionales, sino también extranjeros y a la opinión pública.

Hasta el pasado 13 de julio habían acudido 310 mil visitantes a la exposición, convirtiéndose en una de las más concurridas. Al cierre de esta edición, el Museo de Arte Moderno y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura no habían proporcionado cifras de asistencia total.


Google Reviews