Lanzan plataforma digital

Arman archivo del gozo e identidad del baile sonidero

EL ARTISTA Mauricio Rico crea un repositorio a partir de seis perfiles de bailadores y fotografías que muestran el valor de esta cultura; “es una práctica coreográfica contemporánea”, dice a La Razón

MAURICIO Rico posa en una azotea, tras la entrevista. Foto: Carlos Mora y cortesía

“Vamos a bailar, vamos a gozar”, dice el sonidero e inmediatamente comienzan a formarse las ruedas donde bailadores de todas las edades e identidades demuestran su virtuosismo, su capacidad de improvisación, pero sobre todo la manera en que gozan y liberan su cuerpo. Esta cultura que resiste en los barrios de la capital del país y del Estado de México, el artista Mauricio Rico la recupera en Archivo Movimiento Sonoro, proyecto en el que destaca la importancia de estas expresiones, no sólo como un lugar de encuentro social, sino como una práctica coreográfica contemporánea.

El repositorio, que se presenta el próximo domingo en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se conforma de seis perfiles de bailadores de diversas generaciones, desde un niño de 10 años hasta un hombre de la llamada vieja escuela, quienes cuentan su día a día, lo que les genera ir a los bailes sonideros y breves clips en los que dan un tutorial de uno de sus pasos característicos. Además se complementa con fotografías que plasman esta cultura en los barrios de Naucalpan, Tultitlán y Ecatepec, en el Estado de México, y Tepito, Peñón de los Baños, Aragón, Iztapalapa y Oceanía, en la capital del país.

  • El Dato: Se busca mostrar el sonidero desde los protagonistas y salir de lo académico, aunque cuenta con metodología.

“Los rasgos que más significado tienen en estos hallazgos tienen que ver con el gozo, con una plenitud al moverse sin pretender nada, sin esa mirada de ser vistos. Y en donde, viéndolo desde los valores técnicos, hay todo lo que puedo ver en la danza: virtuosismo, técnica, improvisación, relación entre los otros cuerpos, codificación de lenguaje, gramática corporal”, explicó en entrevista con La Razón de México el coreógrafo y director de movimiento Mauricio Rico.

Para el artista, lo que se vive en los bailes sonideros “es la verdadera disidencia y diversidad. Aquí no hay pretensión de nada, no hay banderas. Se acuerpa porque tienes a una amplia comunidad de mujeres trans, hombres trans y travestis bailando en un contexto hipermachista, pero con una libertad y un posicionamiento tan bello; no he visto esa agencia en otros lugares”.

Mauricio Rico comenzó este proyecto hace un año, cuando se sumergió primero en este mundo tomando clases de baile sonidero en un bajo puente de Iztapalapa y luego conociendo a los bailadores y los espacios que frecuentan. De ese tiempo, seis meses los ha dedicado a documentar estas expresiones cargadas de identidad.

  • El Tip: El proyecto de investigación documental puede seguirse en Instagram: @archivo.movimientosonidero

“La mayoría de los bailadores que forman parte del archivo tienen un oficio, uno es peluquero, otro tiene un taller mecánico, otra trabaja en una boutique, otro vende dulces en los camiones y otros son menores de edad. Setenta por ciento de su vida la dedican al baile, porque les genera gozo y es una válvula de escape de sus espacios de trabajo”, compartió Mauricio Rico, quien también es bailarín.

En el repositorio están La Perriz, Dax, Chucho y sus Traviesos, Arreola, El Morales, La niña de la sonrisa bonita y El niño cumbiamberito, quienes, junto con otros bailadores, llevarán por primera vez a la Sala Miguel Covarrubias la cultura sonidera, luego del lanzamiento del archivo digital, investigación que contó con el apoyo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, en colaboración con Danza UNAM.

A través de ellos y sus historias, Mauricio Rico muestra cómo existen otras formas de mirar la danza y la coreografía. “La forma de transmisión es el denominador común de todos los bailadores, que es a través de ver y hacer. Es una práctica coreográfica contemporánea, expandida. Entonces, ¿por qué no la estamos volteando a ver como danza nacional? ¿Por qué se queda en un sesgo que tiene que ver con que es un baile nada más?”, cuestiona Mauricio Rico, quien estuvo a cargo del diseño de movimiento de la película En el camino, de David Pablos, que fue propuesta por México para buscar una nominación en los Oscar.

En la investigación también se plasma cómo este tipo de expresiones tienen un trato distinto a otras formas de danza, desde los espacios que se les da hasta los prejuicios que pueden existir desde las instituciones.

Mauricio Rico afirmó que los bailadores sonideros no necesitan visibilidad ni validación, pero sí “apoyos y recursos para seguir dando clases en los bajopuentes y ver esto como un medio de profesionalización, porque para muchos lo es”.

Originalmente, la presentación del Archivo Movimiento Sonoro iba a ser en la explanada La Espiga del CCU con el sonido La Changa, como parte del Encuentro TRAC Tradición y Actualidad en los Cuerpos Danzantes, sin embargo, en redes sociales se anunció que se posponía la actividad sin dar detalles de los motivos. Ahora el lanzamiento será a puerta cerrada en la Sala Miguel Covarrubias, también en el centro universitario, con un diálogo con los bailadores y una presentación de baile sonidero apta para todo público.

A partir de esta investigación, el director del proyecto, Mauricio Rico, creará una pieza coreográfica que hará partícipes a los protagonistas de los bailes sonideros. También planea realizar un documental.

Vida en el barrio ı Foto: Especial

Archivo Movimiento Sonidero

Cuándo: 30 de agosto

Dónde: Sala Miguel Covarrubias del CCU

Horario: 18:00 horas

Entrada libre


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