Exposición en Casul

Biblioteca Histórica de Valencia comparte tesoros de su acervo

LA MUESTRA reúne facsímiles de manuscritos, códices e incunables de los siglos XV y XVI; “la preservación enfrenta diversos desafíos”, afirma su directora

De los siglos XV y XVI son los 10 libros que presenta la exposición.
De los siglos XV y XVI son los 10 libros que presenta la exposición. Foto: Libros UNAM

“Un libro antiguo no es solamente eso, es una obra de arte, un objeto tecnológico, un testimonio histórico que tiene la huella de todas las personas que lo escribieron, que lo utilizaron o que lo leyeron”, dice a La Razón María Jesús García Mateu, directora de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Valencia. Bajo esa premisa y para que el público valore la importancia del libro, comparte en la Ciudad de México joyas de su invaluable acervo que en total se compone de más de mil manuscritos que datan de los siglos XII al XX, más de 100 mil ejemplares y 447 incunables que van del siglo XVI al XX.

En la exposición Tinta, pergamino y papel. Tesoros de la Biblioteca Histórica de la Universitat de València, que se presenta en la Casa Universitaria del Libro UNAM (Casul), reúne facsímiles de cinco manuscritos, 10 libros impresos y cuatro incunables, casi todos de los siglos XV y XVI.

“Hemos seleccionado piezas bellas y que tienen un significado especial, por su valor histórico y patrimonial”, comentó María Jesús García Mateu.

  • El Dato: LA EXHIBICIÓN presenta ejemplares de alto valor histórico que reflejan el diálogo cultural entre el Mediterráneo y América a lo largo de los siglos.

Entre las reproducciones que se muestran destaca Tirant lo Blanc (1490) de Joanot Martorell, que tiende un puente entre la Edad Media y el Renacimiento.

“La obra de Tirant lo Blanc fue una revolución en su momento y se considera como el inicio de la novela europea moderna y fue la gran aportación que hizo Valencia en esta historia de la literatura. Este incunable, que fue impreso en 1490 por Nicolau Spindele, muestra también un frontispicio, que también es la hoja que hemos elegido para mostrar en la exposición”, explicó la directora.

  • 10 libros impresos y cuatro incunables presenta la expo

Es una obra tan importante que en la pieza Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, hay “una escena en la que empiezan a quemar todos los libros; uno de los personajes salva al Tirant lo Blanc, dice que es el único libro de caballerías que merece ser salvado”.

También se encuentra la copia exacta de Obres o Trobes en lahors de la Verge Maria (1474), primer libro literario impreso en la Península Ibérica. “Es un ejemplar muy importante, del cual solamente se conserva uno en la Biblioteca Histórica de la Universidad de Valencia. Fue resultado de un certamen literario que se organizó y recoge las poesías que se presentaron, 45 en diversos idiomas, sobre todo en valenciano”, describió.

En la exposición, el público también podrá ver el Atlas de Historia Natural (Códice Pomar), que integra ilustraciones de la expedición de Francisco Hernández a México. “Fue un libro que perteneció al rey Felipe II, quien lo regaló a Jaime Honorato Pomar, que era su médico y catedrático de botánica de la Universidad de Valencia”, comentó.

La exposición, que se presenta como parte de la Feria Internacional de las Universitarias y los Universitarios (Filuni), estará hasta el 3 de octubre.

Tinta, pergamino y papel 
Cuándo: hasta el 3 de octubre 
Dónde: Casul (Orizaba 24, Roma Norte, Cuauhtémoc).
Tinta, pergamino y papel Cuándo: hasta el 3 de octubre Dónde: Casul (Orizaba 24, Roma Norte, Cuauhtémoc). ı Foto: Libros UNAM

DESAFÍOS DE PRESERVACIÓN. El origen de la Biblioteca Histórica de Valencia se remonta a la donación en 1785 de los libros del valenciano Francisco Pérez Bayer, que después derivó en que otros catedráticos ofrecieran sus acervos. La mayor parte del fondo fundacional se perdió durante la invasión napoleónica al caer una bomba sobre el edificio de la institución educativa.

Actualmente, se ha trabajado en la digitalización de su acervo, que permite que personas de todo el mundo lo puedan consultar, pero su directora, María Jesús García Mateu, reconoció que la preservación de este invaluable patrimonio enfrenta diversos desafíos.

“Los retos de las bibliotecas patrimoniales hoy en día son muy numerosos, porque la tecnología cambia rápido”.

“Los recursos que a veces tenemos no son los que necesitaríamos y estamos trabajando en varias líneas, en concreto la digitalización de las bibliotecas universitarias, y hemos puesto en acceso abierto muchos metadatos”, concluyó.


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