Después de explorar los manifiestos, en su mayoría originados en las vanguardias europeas de comienzos del siglo XX y la neovanguardia de los años 60, el reconocido cineasta y artista alemán Julian Rosefeldt está convencido de que estos textos “nos enseñan que la rabia puede ser algo positivo y productivo”. Revisitó desde los escritos de Karl Marx hasta los de Donna Haraway, André Breton o Yvonne Rainer.
En la videoinstalación Manifiesto, que se inaugura mañana en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM, Julian Rosefeldt trae a la actualidad estos escritos para responder si tienen un valor en esta época. Lo hace a través de 13 canales de video en los que en cada uno está un solo texto acompañado de secuencias que parecieran no tener relación o collages creados a partir de diversas reflexiones que nutrieron a los movimientos futuristas, dadaístas, artistas Fluxus, suprematistas o situacionistas.
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Los videos son protagonizados por la ganadora del Oscar Cate Blanchett, quien encarna a 12 personajes, desde una maestra de escuela, una titiritera, una presentadora de noticias de televisión, una obrera o una indigente. En el trabajo dedicado al Manifiesto del Futurismo, por ejemplo, da vida a una persona dentro del mundo de las altas finanzas o, en los referentes a los artistas Fluxus, se pone en la piel de una exigente coreógrafa. Eligió a la estrella del cine, porque “la mayoría de los manifiestos fueron escritos por hombres”.
“Me parecía muy valioso explorar si todavía estos manifiestos son aplicables en nuestro tiempo, si tienen alguna importancia, algún valor y qué nos cuentan cuando están liberados del contexto de la historia de arte, porque olvidamos, muchas veces, que fueron escritos cuando los artistas eran superjóvenes, cuando tenían 20 o 22 años, una fase en la vida cuando estamos preguntándonos a nosotros mismos quiénes somos, a dónde vamos, qué queremos del mundo, qué queremos ser”, explicó en entrevista con La Razón Julian Rosefeldt.
En esta videoinstalación, además de resaltar la calidad poética y de literatura de los textos que eligió, a partir del collage, “imagina una mesa de amigos en la que tienen una charla”.
Utilizó locaciones o acciones que no tuvieran relación con los manifiestos representados. “Fui buscando situaciones en las que una mujer habla un monólogo que es creíble, un discurso en un funeral o una presentadora de televisión. El collage de los textos de Fluxus es donde arriesgué más. Fue muy intuitivo ese video. Cuando estaba leyendo los escritos, sentía que tenía que ver con baile, con movimientos fluidos”, compartió el artista, quien también hace referencias a Un Manifiesto Cíborg, de Donna Haraway, o a Las reglas de oro, de Jim Jarmusch. Además de citar un fragmento del Manifiesto del Partido Comunista, de Marx y Engels, el cual considera que es la madre de todos los manifiestos.
“Al leer otra vez los manifiestos descubrí un mundo”, reconoció. En estos escritos, añadió, “hay una rabia inteligente”, lo cual resulta relevante en una época como la actual en la que percibe “una manipulación y consumo total”. Y en la que observa, por ejemplo, en sus alumnos, “miedo a decir algo que pueda ser peligroso o les haga perder la reputación o los lleve a la cancelación”.
Y es que al final, también, estos escritos demuestran que “el arte tiene que ser libre. La libertad es el oxígeno del arte y nos estamos arriesgando cuando estamos censurándonos a nosotros mismos”, reflexionó.
Manifiesto, curada por Tatiana Cuevas y Virginia Roy, se podrá ver hasta el 6 de septiembre en la sala 9 del MUAC. El 14 de noviembre, el artista presentará Euphoria a las 19:00 horas en la explanada de La Espiga del CCU. Ambos proyectos forman parte de los festivales Cervantino, Cultura UNAM e Internacional de Cine de la UNAM.
MANIFIESTO (charla inaugural con el artista)
CUÁNDO: 5 de septiembre
DÓNDE: Auditorio del MUAC
HORARIO: 12:00 horas
Entrada libre
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