Suma a 16 bailarines nacionales

(LA)HORDE trae su rebelión corporal por primera vez a México

El colectivo francés presenta Room With a View en la clausura del Cervantino y antes llega a Guadalajara; “se tratan los efectos del cambio climático, pero también los feminicidios”, dice a La Razón Jonathan Debrouwer

Gestos de protesta que forman parte de la obra.
Gestos de protesta que forman parte de la obra. Foto: Pablo Llorente y Chen Chou Chang

La rebelión corporal del colectivo francés (LA)HORDE llegará por primera vez a México con el montaje escénico Room With a View, que aborda los efectos del cambio climático y también trae a escena la crisis de feminicidios. Este último tema resonará en un país como el nuestro que registra un promedio de 10 asesinatos de mujeres diariamente.

“Los intérpretes atravesarán estados físicos muy diferentes. Hablamos al inicio del espectáculo de algo bastante oscuro, los efectos del cambio climático, pero también los feminicidios. Son temas que son poco comunes, al menos a la hora de explorarlos en espectáculos de danza. Vemos estos tópicos abordados con frecuencia en el cine o el teatro, pero menos en las artes escénicas en vivo”, compartió ayer a La Razón Jonathan Debrouwer, quien junto con Marine Brutti y Arthur Harel fundó (LA)HORDE, colectivo que entrecruza la danza, el cine, el performance, la danza contemporánea y lo virtual.

  • El Dato: Desde 2019, (LA)HORDE dirige el Ballet Nacional de Marsella. En 2025, su proyecto escénico Deep Stream se presentó en el emblemático Museo del Louvre, en Francia.

En esta ocasión, Room With a View será interpretada por 16 bailarines mexicanos, quienes fueron seleccionados para esta versión inédita que llegará el 9 y 10 de octubre al Conjunto Santander de Artes Escénicas de Guadalajara, Jalisco; luego, el 13 de octubre al Teatro del Bicentenario de León, Guanajuato, y finalmente, a la jornada de clausura del Festival Internacional Cervantino el próximo 17 de ese mismo mes, en el Auditorio del Estado de Guanajuato.

Con la música del reconocido productor de electrónica RONE de fondo, la escenografía toma al mármol como un espacio para explorar la fragilidad ante el desastre inminente que se avecina, pero también donde existe la posibilidad de encontrar belleza.

Una de las escenas del espectáculo.
Una de las escenas del espectáculo. ı Foto: Pablo Llorente y Chen Chou Chang

“Parte de las individualidades, aunque en un momento dado vemos precisamente un efecto de grupo que avanza en una misma dirección. Hay un primer bailarín que realiza una danza inicial

—una especie de rebelión corporal—, que actúa como un despertar para el grupo, y éste decide marchar en esa misma dirección. Existen diversos estados anímicos y personajes que evolucionan”, explicó.

En Room With a View, el colectivo aborda diversas problemáticas actuales, como la denuncia del patriarcado, pero sin convertirse en un montaje panfletario, ya que el poder de la propuesta radica en que en la “danza, cada movimiento tiene un poder político y la interpretación depende de quién mira. Este espectáculo no tiene un tono moralizante”, comentó.

En la pieza hay gestos de protesta inspirados en videos online, que representan el enojo de los cuerpos. Aunque tiene un inicio oscuro, se intenta llegar a la luz o a lo que Jonathan Debrouwer define, como “colapso positivo”.

Room With a View fue originalmente comisionado por el Théâtre du Châtelet de París a RONE, quien invitó a (LA)HORDE a colaborar en la dirección escénica y coreográfica del espectáculo, el cual se estrenó en 2020. La versión mexicana es coproducida por el Conjunto Santander de Artes Escénicas y la empresa cultural MOVES.

El colectivo se ha caracterizado por explorar prácticas de movimiento nacidas en Internet, las redes sociales y comunidades digitales. Además de colaborar con artistas como Sam Smith.

“Rosalía nos da esperanza”

Por Adriana Góchez

El colectivo francés (LA)HORDE fue uno de los proyectos que participó en la gira LUX de la cantante española Rosalía. Sobre esta experiencia, Jonathan Debrouwer dijo a La Razón que el riesgo creativo que tomó la intérprete le da esperanza.

“Fue un espectáculo rico e híbrido, que estuvo a la altura del álbum que ella creó. Podría haberse limitado a seguir la línea de su trabajo anterior, pero decidió arriesgarse y buscar nuevos caminos. Esto transmite mucha esperanza: saber que es posible explorar y aventurarse en terrenos muy diversos para generar emociones”, expresó.

Contó que desde la gira Motomami, la hermana de la cantante los buscó para ser parte del proyecto, pero su agenda no coincidió. Volvieron a contactarlos para sumarse al tour actual y al álbum.

“Ella quería explorar la pluralidad de culturas y de lenguajes creativos, combinando la danza clásica y la contemporánea. Fue un regalo maravilloso e inspirador”, dijo.

Con Rosalía colaboraron los artistas Charm La’Donna y Dimitris Papaioannou.


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