Con el mural El hombre controlador del universo, de Diego Rivera, detrás, justo la obra que incomodó y fue destruida en el Rockefeller Center de Nueva York, el escritor Juan Villoro defendió la crítica al recibir ayer el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español 2026, que, a diferencia de años pasados, no se entregó en la Sala Manuel M. Ponce, sino en esta zona del Palacio de Bellas Artes.
“Con excesiva frecuencia, se considera que toda crítica se ejerce en contra. No es así: la crítica honesta favorece. Un gobierno progresista debe ofrecer las mejores bases para ser criticado”, dijo en su discurso “El espejo de obsidiana”.
Después de la ceremonia declaró que ante la polarización es importante que permanezca el análisis crítico, no blanco o negro, sino lleno de grises.

“La música de José Alfredo entra al corazón sin pasaporte”
- El Dato: Sus libros más recientes son El profesor Zíper y las palabras perdidas y La tierra de la gran promesa.
“Tenemos un gran problema, porque estamos muy polarizados. Cuando criticas algo, la gente considera que o no lo criticaste lo suficiente, o que eres un traidor por haberlo hecho. Puedes reconocer problemas en una causa política que apoyas y eso no es una traición y, al mismo tiempo, puedes reconocer virtudes en una causa política que repudias, pero eso tampoco significa que te convertiste en alguien diferente”, expresó.
“En una sociedad polarizada, los extremos se sientan cada uno en una silla. ¿Cuál es el lugar del analista crítico? Ninguna de las dos sillas, sino el hueco entre las dos. No se puede sentar, tiene que estar alerta y desde ahí, desde ese lugar incómodo, debe decir lo que piensa”, comentó al ser abordado por periodistas tras la ceremonia.
Juan Villoro también habló de la necesidad de más recursos para los que considera pilares de una izquierda progresista.
“Necesitamos más presupuestos para la ciencia, la cultura, la educación y la salud, pilares esenciales de una política de izquierda que no existe en la realidad, pero que no deja de ser un ideal”, dijo.
Más tarde, abundó sobre este tema y comentó: “Se han destinado recursos a los programas asistenciales, pero no se destina lo suficiente a lo más importante, que es la educación, la cultura, la ciencia y la salud. Necesitamos que Bellas Artes no sea una estación del Metro, sino que Bellas Artes sea una necesidad cotidiana de todos los mexicanos”, comentó.

Juan Villoro externó su preocupación por el bajo número de lectores a nivel internacional y ante una actualidad en la que la Inteligencia Artificial toma cada vez más protagonismo.
“La falta de lectores es preocupante a nivel global, porque estamos en el umbral de la Inteligencia Artificial. Recientemente se hizo la prueba Pisa en 35 países y una de las cosas más trágicas fue no sólo el bajo nivel educativo de quienes presentaron la prueba, sino que muchos de ellos no tienen capacidad lectora”, expresó el autor de Efectos personales y La casa pierde.
El escritor recalcó que “la lectura es un recurso de supervivencia”, por lo tanto, si “queremos pertenecer a una especie que sea capaz de tener ideas por cuenta propia, tenemos que leer libros”.
En la ceremonia, Juan Villoro también compartió de qué manera sentía cercanía con Carlos Fuentes, no sin antes agradecer a la periodista Silvia Lemus (presente en el acto), viuda del escritor, por preservar la memoria del autor, y al Seminario de Cultura Mexicana que lo propuso para este reconocimiento.
“Escapar a su influencia es imposible del mismo modo en que resulta inútil imitarlo. Su voz espera recibir voces diferentes. Si en algo me identifico con él es en su interés por el pasado y el presente indígena”, externó.
Al acto también acudieron la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza; Leonardo Lomelí, rector de la UNAM, y la escritora Miriam Moscona, en representación del jurado que eligió a Juan Villoro.
Curiel de Icaza resaltó la manera en que la literatura de Carlos Fuentes y Juan Villoro “cruza fronteras y ofrece una visión universal y particular sobre México”; Leonardo Lomelí destacó que el galardonado es un artífice de “historias que ha formado a nuevos lectores y ha acercado la literatura a personas de distintas edades, intereses y procedencias”.
Trabaja en libro sobre García Márquez
Por Adriana Góchez
Juan Villoro compartió que a inicios del próximo año publicará una obra dedicada al oficio periodístico del escritor colombiano Gabriel García Márquez.
“Solemos pensar que su realismo mágico y su gran imaginación son producto de una inspiración casi de hechicero. Y, sin embargo, él dice: ‘Todo esto es observación de la realidad que aprendí como periodista, incluso las cosas que parecen más fantasiosas’”, dijo.
El libro, que sigue trabajando, será “de todas las deudas que García Márquez tiene con el periodismo”.
Aprovechó para hablar de la importancia del periodismo informado, acreditado y verificado; y de los riesgos en esta profesión ante la Inteligencia Artificial.
“Acabo de leer un estudio de uno de los principales periódicos de España que se hace con 400 periodistas. Dice que con Inteligencia Artificial y 150 periodistas pueden hacer el mismo periódico. Los periodistas se están organizando para no ser despedidos, pero si conservan su trabajo, va a ser por una voluntad política y por una lucha, no porque los consideren indispensables”, comentó.
Alertó que es un momento muy complejo para los jóvenes en esta profesión: “Hay una responsabilidad que tenemos quienes escribimos en los periódicos, demostrar que somos necesarios, que no es lo mismo leer fake news, que periodismo informado, acreditado y verificado”.


