Honran su voz

Patti Smith le canta a la esperanza en los Princesa de Asturias 2026

La artista estadounidense interpreta “Wing” a cappella tras recibir su premio en Oviedo; la edición reconoce también a Leo Messi, Studio Ghibli y los referentes de la cultura global

La artista Patti Smith en la ceremonia, ayer Foto: Casa Real Española

La ceremonia de los Premios Princesa de Asturias 2026, celebrada el viernes en el Teatro Campoamor de Oviedo, España, tuvo como a una de sus grandes protagonistas de a la artista estadounidense Patti Smith, galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Artes por su relevancia universal en la música, la poesía y el activismo social.

Luego de que las personalidades honradas por en esta edición recibieran su reconocimiento, la llamada “madrina del punk” habló en representación de éstos. “Confío en que los demás galardonados me permitan hablar en su nombre, pues siento que en cierta medida estamos unidos, un cuerpo.”

Patti Smith, quien es considerada una figura clave del punk rock y la contracultura estadounidense, destacó la labor conjunta que han realizado por el bienestar del mundo: “Son todos referentes positivos que promueven la alegría, protegen el medioambiente, exploran con audacia, defienden los derechos humanos, incentivan la curiosidad intelectual y constituyen una fuente de orgullo”.

Además, valoró el honor de recibir este premio a sus casi 80 años y reflexionar sobre su trayectoria: “Un reconocimiento así nos permite detenernos un instante a reflexionar sobre lo que hemos logrado, pero creo que es un incentivo para seguir trabajando, a encontrar nuevas formas de ayudar a la gente y dar esperanza y estabilidad a las nuevas generaciones”.

La artista estadounidense también reconoció la resiliencia colectiva ante el caótico mundo que habitamos. “Todos hemos sentido la frustración de los fracasos, el picor de la derrota, y sin embargo, aquí estamos todos, hemos seguido adelante”, agregó.

Del mismo modo, recordó la canción “People Have the Power”, escrita con su esposo Fred Smith, y expresó con firmeza que “todo aquello con lo que soñamos puede hacerse realidad a través de nuestra actitud de unidad. Podemos ser la revolución de la Tierra”.

Tras su mensaje, la cantautora nacida en Chicago entonó a cappella “Wing”, de Gone Again (1996), que nació tras la muerte de su marido. Dijo que la canción es un emotivo himno dedicado a “ese corazón que todos compartimos en una única alma, que sigue palpitando y nos anima a seguir adelante pese a la adversidad, para construir un mundo mejor”.

Por su parte, la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, reflexionó sobre las inquietudes de los jóvenes ante el desencanto social y la incertidumbre global. Evocó la entrega de 1981 de los premios y las palabras de la filósofa María Zambrano sobre “lo joven y lo inédito” para situarse ante la realidad “sin caer en la ilusión ingenua ni en el catastrofismo apocalíptico”.

También reivindicó el sentido de acoger en Oviedo a referentes que “ayudan a mantener nuestra capacidad de asombro, de curiosidad y nuestra necesidad de confiar”, cerrando con el verso de Paul Valéry rescatado por Hayao Miyazaki: “El viento se levanta… ¡Hay que intentar vivir!”.

El acto honró también al resto de galardonados de la edición. En la categoría de Deportes, el reconocimiento distinguió a la leyenda del futbol Lionel Messi, galardonado con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes por su trayectoria récord en el FC Barcelona y la Selección Argentina, su legado mundial y su compromiso social con la Fundación Leo Messi. En Comunicación y Humanidades se premió al estudio Studio Ghibli, creador de películas como La tumba de las luciérnagas.

Otros premiados fueron los científicos David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer recibieron el galardón de Investigación Científica y Técnica. La Bóveda Global de Semillas de Svalbard fue distinguida en Cooperación Internacional, el historiador Timothy Garton Ash en Ciencias Sociales, el escritor Julian Barnes en las Letras y la astronauta Christina Koch en la Concordia.