Eduardo Antonio Parra refleja la cruda violencia del norte de México

Eduardo Antonio Parra refleja la cruda violencia del norte de México
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La obra narrativa de Eduardo Antonio Parra (León, Guanajuato, 1965) se ha convertido en referencia insoslayable de la violencia y la voracidad del narcotráfico en nuestro país. Sus libros de cuentos (Los límites de la noche, 1996; Tierra de nadie, 1999; Desterrados, 2013...) y sus novelas (Nostalgia de la sombra, 2002; El rostro de piedra, 2008): testimonios y alegorías de las intimidaciones del crimen organizado en diversos espacios del país.

“Los infiernos mexicanos son muchos y se encuentran simultáneamente en varios tiempos y diversos espacios. Pocos escritores lo conocen tan bien como Eduardo Antonio Parra, el primero de nuestros realistas”, ha dicho el crítico literario Christopher Domínguez Michael. Sí, el autor de Parábolas del silencio describe una realidad que se desborda frente a nosotros con insolencia. “La escritura de Parra mira con hondura y belleza nuestros terrenos extremos, violenta la ceniza para que el brillo asome”, subraya la novelista Mónica Lavín.

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[caption id="attachment_1082613" align="alignright" width="270"] Nostalgia de la sombra (Joaquín Mortiz, 2002)[/caption]

Circula en librerías Laberinto (Literatura Random House, 2019), tercera novela de Parra en la que dos sobrevivientes se encuentran una noche en una cantina: se conocen desde hace muchos años: uno fue profesor, el otro fue su alumno. Ingieren alcohol  con desmesura en el intento de nublar los recuerdos que se nutren de un dolor latente, el de aquella noche en la que dos grupos opuestos de narcotraficantes silenciaron para siempre a su pueblo. Conmovedor relato de  embocadas suscritas en un laberinto de sinuosas resonancias.

“Desde mis primeras historias narrativas el tema de la violencia ha estado presente: quizás, ya me ha rebasado. Muchas veces entro en el dilema de no escribir más sobre la violencia y sentarme a escribir otra cosa: tal vez, una novela sentimental de una relación amorosa. Pero se impone mi insistente necesidad de narrar la violencia, que ya es un hecho frecuente. Tengo dudas de cómo abordar un asunto que ya se convierte en un lugar común.”, comentó en entrevista con La Razón, Eduardo Antonio Parra.

[caption id="attachment_1082614" align="alignright" width="270"] Juárez, el rostro de piedra (Grijalbo, 2008)[/caption]

¿Aborda usted tres asuntos: el miedo, la violencia y las desapariciones? El miedo como una zozobra, que es un poco el estado de ánimo de los personajes.  No hay una intención precisa en la temática de las desapariciones; pero, el hecho de presentar al protagonista que sale con la novia en busca de su hermano se convierte en una suerte de aventura que poco a poco se transforma en algo trágico. Viaje que es una odisea. La violencia y sus corolarios: las desapariciones y el miedo perenne.

El dato: Ha sido becario del Sistema Nacional de Creadores y de la fundación John Simon Guggenheim; en 2000 ganó el Premio de Cuento Juan Rulfo, que convoca Radio Francia Internacional.

¿Juan Rulfo y Daniel Sada andan por ahí? Sada tiene presencia en el uso que hago del lenguaje, en el ritmo, en la estrategia formal; Rulfo, en la cosmología del dolor. Soy un narrador que intenta coexistir, en el acto de escribir, con las agonías de los personajes.

¿El norte del país como un laberinto? El narcotráfico ha sembrado desolación en el norte de México. Me interesan las confluencias que se dan en esa zona del país. Un norte ‘autónomo’, pero también ‘abandonado’.

Eduardo Antonio Parra

Escritor

Nacimiento: 20 de mayo de 1965, en León, Guanajuato

Estudios: Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad Regiomontana

Ha colaborado en: El Ángel, La Cultura en México, La Tempestad, Letras Libres, Licantropía y Playboy, entre otros.

Laberinto

Autor: Eduardo Antonio Parra

Género: Novela

Editorial: Literatura Random House, 2019