Especial
mauricio.alvarado.razon@gmail.com
Una de las mejores contrataciones de Santos Laguna para este 2010 es sin duda el uruguayo Jonathan Lacerda, quien a pesar de sólo tener dos torneos en México y 23 años se convirtió en un titular indiscutible de la zaga lagunera y ya jugó una final. Habló en exclusiva para La Razón sobre su segunda final en el futbol mexicano, que arranca hoy, frente a Monterrey.
Justamente esa final, en la que su equipo perdió increíblemente tres oportunidades de coronarse en la tanda de penaltis y que terminó con las manos vacías, es la que motiva a Lacerda para que ahora, en la disputa por el título contra Monterrey en el Apertura 2010, él y sus compañeros no cometan el mismo error de festejar antes de tiempo.
Jonathan, el futbol mexicano te ha sentado muy bien, te has acoplado rápido y en tus dos primeros torneos has llegado a la final, ¿Cómo te sientes? La verdad que estoy muy contento y, más allá de los logros personales, creo que en lo grupal ha sido un año muy bueno. Más allá de aquella final, que a nadie se nos olvida, contra Toluca, que fue insólita, que Dios dijo que no era para nosotros, pero ahora esperamos la revancha este jueves (hoy) y el domingo para sacarnos ese sabor amargo que tenemos.
Me hablas de revancha por lo que sucedió hace seis meses con los Diablos. ¿Esto es un aliciente para enfrentar a Monterrey? Ahora lo único que nos podría traicionar es el exceso de confianza. Como cualquier persona triunfadora, tenemos la confianza en nosotros mismos, pero el exceso es lo que nos puede traicionar. En esa final lo único que podía pasar era que tiráramos los tres penales fuera y ellos los metieran; eso fue lo que pasó, entonces en ese momento teníamos un poco de exceso de confianza y ahora no puede pasar.
¿Qué enseñanza te dejó haber perdido un campeonato que parecía ya tenían en la bolsa? Esa final contra Toluca nos dejó un gran aprendizaje y de todo lo malo en la vida hay que sacar algo bueno. Lo que decimos muy a menudo en el grupo es que fue algo muy difícil de digerir, pero supimos levantarnos. Para nosotros no fue una derrota, sino una caída que seis meses después tenemos la revancha y la posibilidad de darle una alegría a la afición.
¿Ves a Santos como el favorito para levantar la copa? No hay favoritos, el futbol tiene cosas diferentes, lindas… el más grande pierde con el último, como pasó con Cruz Azul, así que no hay favoritos en esta final, sólo dos grandes equipos, dirigidos por dos grandes técnicos.
¿Crees que el poderío ofensivo que ha mostrado Santos sea uno de los grandes argumentos para aspirar a este título? Sin duda, creo que sí.
Ofensivamente Santos es un gran equipo, que ha fallado muy poco, que ha generado docenas de goles, que hemos ganado partidos gracias a esa ofensiva, ya que en defensa por momentos no estuvimos tan firmes, pero creo que sí la delantera de los Guerreros puede ser la base para el título.
¿Y crees que Monterrey sufrirá con esta ofensiva? Sí, obviamente; creo que cualquier equipo sufriría con una ofensiva como ésta, que tiene a hombres como Benítez, Darwin, Ludueña.
En cuanto a Monterrey ¿qué puedes decir de tu rival, qué virtudes le ves a Rayados? Es un equipo que, más allá de que tiene buenas individualidades, se defiende muy bien, es muy ordenado, que sabe a lo que juega. Nunca he visto una sola vez que lo agarren mal parado.
Para la ida sufren la sensible baja de Felipe Baloy ¿qué tanto les afectará? Felipe es un gran jugador que transmite mucha confianza, porque es un defensa muy seguro; pero creo que este plantel tiene algo que muy pocos tienen, que cuando entra un jugador y sale otro, como que no se nota demasiado.
Ahora te tocará a ti convertirte en el líder de la defensa. A tus 23 años ¿cómo tomas esta responsabilidad de cara al primer juego de la gran final? Uno siempre quiere mostrarse y seguir logrando cosas. Creo que desde que llegué me he ganado la titularidad y este es el momento para tomar el liderazgo en la defensa.
¿Te presiona esa responsabilidad? No me presiona, es una responsabilidad linda de asumir. Éste es el momento que me toca a mí, lo tengo que hacer con muchas ganas y no voy a defraudar.

